lunes, 31 de diciembre de 2012

Feliz 2013

Adiós 2012 y feliz 2013 desde Nosolodeyod

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Adiós 2012 y feliz 2013 desde Nosolodeyod

sábado, 22 de diciembre de 2012

El Gordo en la Historia de la Lengua Española


¿Te ha tocado El Graso? Sí, digo El Graso porque sostengo que la causa de esta decepción anual es que el nombre de El Gordo está mal puesto. En latín decían CRASSUS y luego GRASSUS (con sonorización de k- inicial) y así lo han heredado casi todos los romances que nos rodean, porque seguramente GURDUS > gordo no fue una voz general en latín, sino hispana, prelatina. Por eso hoy se usa solo en español y portugués.
Llamémoslo El Graso, como el jamón con que se celebra, y dejemos lo de El Gordo para el rey que se apodaba así, Sancho I el Gordo (o el Craso) de León, que en la segunda mitad del siglo X decidió hacer un plan de adelgazamiento en Córdoba, a la orden de los sabios médicos del Califato de Abderramán III, que le impusieron una cuarentena a base exclusivamente de infusiones.
El blog ha estado también algo menos de un mes a régimen, pero vuelve para seguir con nuevas entradas y ponerse obeso, rechoncho, orondo... ¿Cómo lo dices tú? ¿Llegarás a enero más gordo o más graso? Deja tu comentario o un poco de jamón.
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¿Te ha tocado El Graso? Sí, digo El Graso porque sostengo que la causa de esta decepción anual es que el nombre de El Gordo está mal puesto. En latín decían CRASSUS y luego GRASSUS (con sonorización de k- inicial) y así lo han heredado casi todos los romances que nos rodean, porque seguramente GURDUS > gordo no fue una voz general en latín, sino hispana, prelatina. Por eso hoy se usa solo en español y portugués.
Llamémoslo El Graso, como el jamón con que se celebra, y dejemos lo de El Gordo para el rey que se apodaba así, Sancho I el Gordo (o el Craso) de León, que en la segunda mitad del siglo X decidió hacer un plan de adelgazamiento en Córdoba, a la orden de los sabios médicos del Califato de Abderramán III, que le impusieron una cuarentena a base exclusivamente de infusiones.
El blog ha estado también algo menos de un mes a régimen, pero vuelve para seguir con nuevas entradas y ponerse obeso, rechoncho, orondo... ¿Cómo lo dices tú? ¿Llegarás a enero más gordo o más graso? Deja tu comentario o un poco de jamón.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Los impresores se multiplicaron por la tierra


En 1470, el monje Werner Rolewinck termina su crónica universal Fasciculus Temporum describiendo algunos hechos que ocurren en torno a la década de 1460, y ahí desliza esta frase “Et impressores librorum multiplicantur in terra” ('los impresores de libros se multiplicaron por la tierra'), haciendo alusión al nuevo invento de la imprenta. La anécdota la recuperó Lotte Hellinga, incunabulista, en su trabajo sobre El códice en el siglo XV. Y ahora que se celebra en Sevilla la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, me pregunto cuántas editoriales estarán representadas en esos anaqueles llenos de libros y cuántos de ellos estarán dedicados a la Historia de la Lengua.
Arco Libros, Ariel, Vervuert Iberoamericana, Peter Lang, Espasa Calpe... son las editoriales actuales que suelen publicar más libros vinculados a la Historia del español. Algunas de ellas son nuevas y otras muy vetustas, tanto que Menéndez Pidal también publicó en Espasa, además de en otras editoriales hoy ya olvidadas como Bailly-Bailliere e Hijos, donde sacó la edición de la Primera Crónica General de Alfonso X. En una carta de 1907 que escribió a Rufino José Cuervo, Pidal se quejaba de que no tenía ejemplares suficientes de la obra como para regalar a sus compromisos y que la editorial en cambio los mandaba a diarios provinciales: ”El editor, con mano avara, no reparte más que para la propaganda; lo peor es que considera como propaganda adecuada El Carbayón de Oviedo, El Eco de Cuenca”.
¿Cuál es tu editorial preferida? ¿La que edita de la forma más gustosa y apetecible o la que edita de forma más barata y accesible? ¿Te has pasado al libro electrónico? ¿Tienes una editorial de Historia de la Lengua de cabecera o consumes, con mano avara, meras fotocopias? Deja tu comentario...
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En 1470, el monje Werner Rolewinck termina su crónica universal Fasciculus Temporum describiendo algunos hechos que ocurren en torno a la década de 1460, y ahí desliza esta frase “Et impressores librorum multiplicantur in terra” ('los impresores de libros se multiplicaron por la tierra'), haciendo alusión al nuevo invento de la imprenta. La anécdota la recuperó Lotte Hellinga, incunabulista, en su trabajo sobre El códice en el siglo XV. Y ahora que se celebra en Sevilla la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, me pregunto cuántas editoriales estarán representadas en esos anaqueles llenos de libros y cuántos de ellos estarán dedicados a la Historia de la Lengua.
Arco Libros, Ariel, Vervuert Iberoamericana, Peter Lang, Espasa Calpe... son las editoriales actuales que suelen publicar más libros vinculados a la Historia del español. Algunas de ellas son nuevas y otras muy vetustas, tanto que Menéndez Pidal también publicó en Espasa, además de en otras editoriales hoy ya olvidadas como Bailly-Bailliere e Hijos, donde sacó la edición de la Primera Crónica General de Alfonso X. En una carta de 1907 que escribió a Rufino José Cuervo, Pidal se quejaba de que no tenía ejemplares suficientes de la obra como para regalar a sus compromisos y que la editorial en cambio los mandaba a diarios provinciales: ”El editor, con mano avara, no reparte más que para la propaganda; lo peor es que considera como propaganda adecuada El Carbayón de Oviedo, El Eco de Cuenca”.
¿Cuál es tu editorial preferida? ¿La que edita de la forma más gustosa y apetecible o la que edita de forma más barata y accesible? ¿Te has pasado al libro electrónico? ¿Tienes una editorial de Historia de la Lengua de cabecera o consumes, con mano avara, meras fotocopias? Deja tu comentario...

lunes, 19 de noviembre de 2012

Silvio en la Historia de la Lengua Española


No, no, no, no, no busques más que no hay... Qué buena onda contagia la canción Dónde está mi Betis que cantaba el rockero sevillano Silvio en homenaje al equipo de fútbol sevillano (la letra está aquí). Os invito a oírla en directo en este vídeo del año 89:


 Como podéis ver, en la primera frase de la canción se dice “Cuando el rey don San Fernando conquistó a Sevilla, él se preguntó ¿Dónde está mi Betis?. Soy capaz de imaginarme tan verosímil escena: el rey Fernando III, tras batallar con los árabes, se hace con el control de la ciudad y llega en 1248 a Sevilla gritando caballo en galope ¿Dónde está mi Betis? Pero en cambio, me choca que Silvio diga “conquistó a Sevilla” y no “conquistó Sevilla”, como lo diría yo, sin preposición a
Sabemos que el acusativo latino fue reemplazado por el complemento directo en español, que este lleva a normalmente si es específico o animado ("escucho a Silvio" pero "escucho la radio") y que esa ha ido creciendo en uso desde antiguo en nuestro idioma. Pero, ¿quién quiere un cambio lineal?, ¿nos gustan los partidos de fútbol en los que el perdedor desde el minuto cinco ya no tiene nada que hacer? El uso de a en español actual tiene su parte impredecible, pues también se puede observar en algunos casos un retroceso de a, una volatilización de esa preposición aparentemente destinada a ser triunfadora e invasiva en los objetos directos. Ello parece haber ocurrido a a ante países: antes se usaba, ya prácticamente ha desaparecido. Pero el cambio no parece muy antiguo, ya que Silvio aún dice conquistó a Sevilla y Menéndez Pidal escribía cosas como...  “después de la invasión almorávide el Cid conquista a Valencia (Menéndez Pidal, 1924, Poesía juglaresca y juglares, pg. 328). 
He aquí una semejanza de Silvio con don Ramón Menéndez Pidal, dos figuras, en su género, unidas por la Historia de la Lengua Española y, quién sabe, tal vez por el Betis. Olvida el 5-1 de anoche y deja tu comentario. 
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No, no, no, no, no busques más que no hay... Qué buena onda contagia la canción Dónde está mi Betis que cantaba el rockero sevillano Silvio en homenaje al equipo de fútbol sevillano (la letra está aquí). Os invito a oírla en directo en este vídeo del año 89:


 Como podéis ver, en la primera frase de la canción se dice “Cuando el rey don San Fernando conquistó a Sevilla, él se preguntó ¿Dónde está mi Betis?. Soy capaz de imaginarme tan verosímil escena: el rey Fernando III, tras batallar con los árabes, se hace con el control de la ciudad y llega en 1248 a Sevilla gritando caballo en galope ¿Dónde está mi Betis? Pero en cambio, me choca que Silvio diga “conquistó a Sevilla” y no “conquistó Sevilla”, como lo diría yo, sin preposición a
Sabemos que el acusativo latino fue reemplazado por el complemento directo en español, que este lleva a normalmente si es específico o animado ("escucho a Silvio" pero "escucho la radio") y que esa ha ido creciendo en uso desde antiguo en nuestro idioma. Pero, ¿quién quiere un cambio lineal?, ¿nos gustan los partidos de fútbol en los que el perdedor desde el minuto cinco ya no tiene nada que hacer? El uso de a en español actual tiene su parte impredecible, pues también se puede observar en algunos casos un retroceso de a, una volatilización de esa preposición aparentemente destinada a ser triunfadora e invasiva en los objetos directos. Ello parece haber ocurrido a a ante países: antes se usaba, ya prácticamente ha desaparecido. Pero el cambio no parece muy antiguo, ya que Silvio aún dice conquistó a Sevilla y Menéndez Pidal escribía cosas como...  “después de la invasión almorávide el Cid conquista a Valencia (Menéndez Pidal, 1924, Poesía juglaresca y juglares, pg. 328). 
He aquí una semejanza de Silvio con don Ramón Menéndez Pidal, dos figuras, en su género, unidas por la Historia de la Lengua Española y, quién sabe, tal vez por el Betis. Olvida el 5-1 de anoche y deja tu comentario. 

domingo, 11 de noviembre de 2012

Tres años hace


Una frase que repito mucho en mis clases es que es imposible presagiar el futuro de un cambio lingüístico. Es una especulación ociosa plantearse si tal variación en la lengua terminará dentro de un tiempo resolviéndose hacia un lado u otro: ¡los hablantes son impredecibles!  Pero si vaticinar el futuro de un cambio es imposible, no lo es describir su pasado.
Hoy hace tres años que abrí el blog Nosolodeyod... Ahorrémonos tópicos, pero nunca pensé que iba a durar. Y su consolidación en el tiempo no es la única sorpresa que me ha dado. Esto nació como un blog de clase, muy apegado a realidades del día a día de mis asignaturas y de las convocatorias universitarias, y ha terminado siendo el primer blog de Historia de la Lengua en la red, con unas doscientas visitas diarias, ejemplo de que las Letras, la Lengua y la Historia tienen sentido en una sociedad que nos parece que va demasiado rápido. Os doy las gracias a los lectores que hacéis posible que esto siga: a los que hacen comentarios y también a los que siguen Nosolodeyod más silenciosamente.
Para hacer un poco de historia de lo que ha sido este blog os he seleccionado mis tres entradas preferidas, una por cada curso escolar que ha tenido el blog. Elegir ha sido doloroso... pero me he inclinado por estas:
No quiero preguntarme cómo serán los próximos tres años del blog, pero sí preguntaros qué secciones, temas o perfiles os gustaría encontrar más por aquí, cuáles han sido vuestras entradas preferidas y por qué empezasteis (o dejasteis) la lectura del blog. 
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Una frase que repito mucho en mis clases es que es imposible presagiar el futuro de un cambio lingüístico. Es una especulación ociosa plantearse si tal variación en la lengua terminará dentro de un tiempo resolviéndose hacia un lado u otro: ¡los hablantes son impredecibles!  Pero si vaticinar el futuro de un cambio es imposible, no lo es describir su pasado.
Hoy hace tres años que abrí el blog Nosolodeyod... Ahorrémonos tópicos, pero nunca pensé que iba a durar. Y su consolidación en el tiempo no es la única sorpresa que me ha dado. Esto nació como un blog de clase, muy apegado a realidades del día a día de mis asignaturas y de las convocatorias universitarias, y ha terminado siendo el primer blog de Historia de la Lengua en la red, con unas doscientas visitas diarias, ejemplo de que las Letras, la Lengua y la Historia tienen sentido en una sociedad que nos parece que va demasiado rápido. Os doy las gracias a los lectores que hacéis posible que esto siga: a los que hacen comentarios y también a los que siguen Nosolodeyod más silenciosamente.
Para hacer un poco de historia de lo que ha sido este blog os he seleccionado mis tres entradas preferidas, una por cada curso escolar que ha tenido el blog. Elegir ha sido doloroso... pero me he inclinado por estas:
No quiero preguntarme cómo serán los próximos tres años del blog, pero sí preguntaros qué secciones, temas o perfiles os gustaría encontrar más por aquí, cuáles han sido vuestras entradas preferidas y por qué empezasteis (o dejasteis) la lectura del blog. 

viernes, 2 de noviembre de 2012

Y no poder conseguirlo

Desde que empecé a trabajar en la investigación universitaria, puedo decir que no ha habido un día en que no haya al menos dedicado un rato a pensar, a hablar o a leer sobre cómo era la lengua de nuestros antepasados.
Primero descubrí este mundo en las clases que recibí en la Universidad, luego fueron los libros de otros maestros los que, en la soledad del escritorio, me permitieron seguir andando ese camino; después, fue la tentación de ser yo quien se acercase directamente al manuscrito la que me hizo escribir  mis primeras páginas sobre la materia. Más tarde conocí a otros compañeros con intereses afines a los míos, hicimos grupo, y ahí sigo... La Historia de la Lengua es ya una parte diaria de mi vida. No sabría decir si lo que me enternece más es descubrir en los textos antiguos las palabras y las expresiones que yo misma he oído y digo o, al contrario, deshilar en esos mismos textos el motivo, el sentido de las frases y las voces que hoy ya no entendemos.
Pero hay momentos de impotencia, y uno es este en que escribo, en que siento que hay un secreto grande que nunca podré saber, un velo desplegado que no se puede levantar; siento que esos hablantes del pasado se nos han perdido para siempre. Creer que vuelvo a oírlos es un espejismo delicioso. Y no poder conseguirlo es al mismo tiempo el aire que alienta el fuego y el que hace peligrar la llama.

El personaje del Señor Miedo, de Alfonso Casas
http://alfonsocasas.blogspot.com.es/
 

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Desde que empecé a trabajar en la investigación universitaria, puedo decir que no ha habido un día en que no haya al menos dedicado un rato a pensar, a hablar o a leer sobre cómo era la lengua de nuestros antepasados.
Primero descubrí este mundo en las clases que recibí en la Universidad, luego fueron los libros de otros maestros los que, en la soledad del escritorio, me permitieron seguir andando ese camino; después, fue la tentación de ser yo quien se acercase directamente al manuscrito la que me hizo escribir  mis primeras páginas sobre la materia. Más tarde conocí a otros compañeros con intereses afines a los míos, hicimos grupo, y ahí sigo... La Historia de la Lengua es ya una parte diaria de mi vida. No sabría decir si lo que me enternece más es descubrir en los textos antiguos las palabras y las expresiones que yo misma he oído y digo o, al contrario, deshilar en esos mismos textos el motivo, el sentido de las frases y las voces que hoy ya no entendemos.
Pero hay momentos de impotencia, y uno es este en que escribo, en que siento que hay un secreto grande que nunca podré saber, un velo desplegado que no se puede levantar; siento que esos hablantes del pasado se nos han perdido para siempre. Creer que vuelvo a oírlos es un espejismo delicioso. Y no poder conseguirlo es al mismo tiempo el aire que alienta el fuego y el que hace peligrar la llama.

El personaje del Señor Miedo, de Alfonso Casas
http://alfonsocasas.blogspot.com.es/
 


miércoles, 17 de octubre de 2012

Jon Kortajarena no es muy guapo


¿Sabrá este mozo que existe la historia de la lengua?
No, este hombre, de profesión modelo, no es muy guapo, este hombre es guapísimo. Y es que hay una diferencia: en una escala, ser guapísimo es más que ser muy guapo. También históricamente eran elementos distintos. La terminación -ISSIMUS y la palabra MULTU (de donde vienen mucho muy) servían en latín para la formación de superlativos, es decir, se usaban para tomar un adjetivo (alto) e intensificar su significado dentro de una escala de grados, donde se pueden subir puestos en comparación con los otros (más alto, menos alto, el más alto de todos) o crecer en significado (muy alto, altísimo). La intensificación con muy tuvo más extensión en el latín tardío, cuando se preferían procedimientos analíticos (añadir una palabra al adjetivo) y no sintéticos (añadir un sufijo) para expresar movimientos en esa escala. De hecho, en castellano antiguo, antes del siglo XV, apenas contamos con ejemplos de -ísimo, aunque luego creció esta terminación desde el XV (donde era considerada muy culta, algo así como nuestro -érrimo actual) hasta el XVIII y se hizo común.
Los mecanismos de graduación son muy variables en la historia y en los hablantes, pertenecen a esa área de la lengua que está continuamente en creatividad y movimiento: requeteguapo, reguapo, superguapo, megaguapo, guapo-guapo, guapo a rabiar... ¿Qué dices tú? Si eres Jon, deja tu teléfono y si no, deja tu comentario...
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¿Sabrá este mozo que existe la historia de la lengua?
No, este hombre, de profesión modelo, no es muy guapo, este hombre es guapísimo. Y es que hay una diferencia: en una escala, ser guapísimo es más que ser muy guapo. También históricamente eran elementos distintos. La terminación -ISSIMUS y la palabra MULTU (de donde vienen mucho muy) servían en latín para la formación de superlativos, es decir, se usaban para tomar un adjetivo (alto) e intensificar su significado dentro de una escala de grados, donde se pueden subir puestos en comparación con los otros (más alto, menos alto, el más alto de todos) o crecer en significado (muy alto, altísimo). La intensificación con muy tuvo más extensión en el latín tardío, cuando se preferían procedimientos analíticos (añadir una palabra al adjetivo) y no sintéticos (añadir un sufijo) para expresar movimientos en esa escala. De hecho, en castellano antiguo, antes del siglo XV, apenas contamos con ejemplos de -ísimo, aunque luego creció esta terminación desde el XV (donde era considerada muy culta, algo así como nuestro -érrimo actual) hasta el XVIII y se hizo común.
Los mecanismos de graduación son muy variables en la historia y en los hablantes, pertenecen a esa área de la lengua que está continuamente en creatividad y movimiento: requeteguapo, reguapo, superguapo, megaguapo, guapo-guapo, guapo a rabiar... ¿Qué dices tú? Si eres Jon, deja tu teléfono y si no, deja tu comentario...

lunes, 8 de octubre de 2012

Participa en la entrevista a José Manuel Blecua

Vamos a entrevistar a José Manuel Blecua, director de la Real Academia Española y catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona. La entrevista puede ser una ocasión interesante no solo para preguntar por las últimas obras publicadas y proyectadas por la RAE sino también por su propia trayectoria de intelectual e investigador (os enlazo a un reportaje reciente que pude leer sobre su infancia).
Podéis enviar vuestras preguntas en forma de comentario hasta el 15 de octubre; después de esa fecha aparecerá una transcripción de sus respuestas (pondré vuestro nombre después de cada cuestión). Así que, espero vuestros comentarios... 
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Vamos a entrevistar a José Manuel Blecua, director de la Real Academia Española y catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona. La entrevista puede ser una ocasión interesante no solo para preguntar por las últimas obras publicadas y proyectadas por la RAE sino también por su propia trayectoria de intelectual e investigador (os enlazo a un reportaje reciente que pude leer sobre su infancia).
Podéis enviar vuestras preguntas en forma de comentario hasta el 15 de octubre; después de esa fecha aparecerá una transcripción de sus respuestas (pondré vuestro nombre después de cada cuestión). Así que, espero vuestros comentarios... 

viernes, 5 de octubre de 2012

Por la yod al arte (III): una y tres sillas

De la biografía de Joseph Kosuth me gusta sobre todo su comienzo: “Nacido en Toledo (Ohio) en 1945”,  que recuerda a casos como Paris (Texas) o a Mérida (Yucatán), los topónimos de España que están en el otro lado del océano, gemelos en nombre pero no en realidad a lugares de aquí. Comparemos el Toledo de Ohio con el Toledo español:
Son muy distintos, ¿verdad? Pues bien, a Joseph Kosuth pertenece la obra One and three chairs ('Una y tres sillas', París, 1965), una de las piezas más conocidas del arte conceptual moderno, es esta:
En ella hay una silla, o en realidad tres: la silla real, su fotografía (representación icónica) y su definición de diccionario en un panel (representación verbal). Esta clase de vinculación entre las cosas y las palabras e imágenes con que las simbolizamos  es estudiada por la semiótica o ciencia de los signos. A menudo la relación es tan clara e inmediata como la de una silla y su definición, pero otras veces es más fácil de tergiversar la equivalencia entre la realidad y cómo se representa. Pensemos en qué “cosa” nos podría servir para ilustrar la definición de palabras como humanidad o crisis o, al contrario, qué definición o imagen dar a límite o derecho.
Estemos alerta: la complejidad de la relación entre la realidad y las palabras es aprovechada por quienes nos quieren echar encima una malla de expresiones con que tapar la realidad, o por quienes utilizan una imagen de la realidad para asociarla a palabras que no le corresponden. Hay veces que no estamos ante una y tres sillas, sino ante una silla y dos representaciones que nos venden que aquello no es silla sino mesa. Y es mentira. O que aquella imagen no se llama despido sino forzosa austeridad. Y es mentira. O que ese coche oficial no se puede definir como superfluo sino como necesario. Y eso es mentira también.
Por eso, está bien que si vemos que las palabras que nos dicen políticos o periodistas no se parecen a la realidad que vemos y experimentamos lo digamos, pacífica, clara y rotundamente. Porque nos están engañando si nos dicen que el Toledo de Ohio es como el de España. Deja tu comentario...

Mi mensaje para los que están dentro del Congreso español
 

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De la biografía de Joseph Kosuth me gusta sobre todo su comienzo: “Nacido en Toledo (Ohio) en 1945”,  que recuerda a casos como Paris (Texas) o a Mérida (Yucatán), los topónimos de España que están en el otro lado del océano, gemelos en nombre pero no en realidad a lugares de aquí. Comparemos el Toledo de Ohio con el Toledo español:
Son muy distintos, ¿verdad? Pues bien, a Joseph Kosuth pertenece la obra One and three chairs ('Una y tres sillas', París, 1965), una de las piezas más conocidas del arte conceptual moderno, es esta:
En ella hay una silla, o en realidad tres: la silla real, su fotografía (representación icónica) y su definición de diccionario en un panel (representación verbal). Esta clase de vinculación entre las cosas y las palabras e imágenes con que las simbolizamos  es estudiada por la semiótica o ciencia de los signos. A menudo la relación es tan clara e inmediata como la de una silla y su definición, pero otras veces es más fácil de tergiversar la equivalencia entre la realidad y cómo se representa. Pensemos en qué “cosa” nos podría servir para ilustrar la definición de palabras como humanidad o crisis o, al contrario, qué definición o imagen dar a límite o derecho.
Estemos alerta: la complejidad de la relación entre la realidad y las palabras es aprovechada por quienes nos quieren echar encima una malla de expresiones con que tapar la realidad, o por quienes utilizan una imagen de la realidad para asociarla a palabras que no le corresponden. Hay veces que no estamos ante una y tres sillas, sino ante una silla y dos representaciones que nos venden que aquello no es silla sino mesa. Y es mentira. O que aquella imagen no se llama despido sino forzosa austeridad. Y es mentira. O que ese coche oficial no se puede definir como superfluo sino como necesario. Y eso es mentira también.
Por eso, está bien que si vemos que las palabras que nos dicen políticos o periodistas no se parecen a la realidad que vemos y experimentamos lo digamos, pacífica, clara y rotundamente. Porque nos están engañando si nos dicen que el Toledo de Ohio es como el de España. Deja tu comentario...

Mi mensaje para los que están dentro del Congreso español
 

viernes, 28 de septiembre de 2012

Coser en el campo

Pese a este virtuoso título, no voy a exponer los provechos de zurcir y bordar con escenario campestre. Me refiero a otra cosa: a mediados de septiembre, durante una semana, un grupo de profesores de Filología y de alumnos de la Universidad Autónoma de Madrid, dirigidos por la profesora Inés Fernández-Ordóñez, se infiltraron en el campo andaluz, entre las provincias de Cádiz, Sevilla y Málaga, con el objetivo de hacer encuestas para un corpus muy útil: el COSER o Corpus Sonoro del Español Rural (aquí dejo un par de fotos que me han pasado Carlota de Benito y Mónica Castillo, integrantes del equipo de esta campaña).
El equipo de entrevistadores de la última campaña de COSER
El COSER es un corpus oral que se comenzó a reunir en el año 1990. En él se selecciona habitualmente a hablantes de avanzada edad a los que se pregunta sobre su niñez, la vida de antes en el campo y otros temas que los hacen charlar para que salgan a su amor las grandezas lingüísticas escondidas en nuestras zonas rurales, arcaísmos que desaparecerán al tiempo que sus propios hablantes. La web del COSER (que os recomiendo visitar) nos muestra hallazgos valiosísimos de las campañas hechas en el centro y norte de España. Aún tendremos que esperar a que las encuestas hechas en Andalucía se ofrezcan públicamente, pero de momento ya se han filtrado algunos de los hallazgos que se han localizado y grabado la semana pasada: los paradigmas verbales de ustedes vais, ustedes van, los “bemos venido  (de habemos)... Lo de hacer encuestas tiene su parte cansada y enojosa (el propio viaje, encontrar un informante dispuesto a colaborar, convencerlo, dirigir la entrevista) pero también su otro lado delicioso: abrir la caja de la lengua para encontrar tesoros que confirman o tambalean nuestras certezas previas, y hacerlo no a través de la lectura silenciosa y encerrada de textos sino mediante la charla amena con alguien mayor de la España rural.
Hace tiempo os dije en una entrada la frase que me soltó un señor de mi pueblo: Nosotros decimos se acabó, ustedes la gente nueva decís se ha terminado. Yo le di la razón y recordé lo del crecimiento moderno del pretérito perfecto compuesto en el español de España. Otro me saludó en una mañana fresca con Hoy va hacer bueno, porque hay blandura, y tal blandura (ver última acepción en el DRAE), la palabra que jamás he usado, me dejó el tacto de la tierra colorá del Aljarafe de Sevilla en la mano. Y eso es un regalo de la gente de la España rural, que no imaginarán nunca la valía de sus palabras para el investigador universitario. Y tú, ¿qué palabras y formas sintácticas aprendiste en el campo?  Deja tu comentario...

Un informante rodeado de investigadoras

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Pese a este virtuoso título, no voy a exponer los provechos de zurcir y bordar con escenario campestre. Me refiero a otra cosa: a mediados de septiembre, durante una semana, un grupo de profesores de Filología y de alumnos de la Universidad Autónoma de Madrid, dirigidos por la profesora Inés Fernández-Ordóñez, se infiltraron en el campo andaluz, entre las provincias de Cádiz, Sevilla y Málaga, con el objetivo de hacer encuestas para un corpus muy útil: el COSER o Corpus Sonoro del Español Rural (aquí dejo un par de fotos que me han pasado Carlota de Benito y Mónica Castillo, integrantes del equipo de esta campaña).
El equipo de entrevistadores de la última campaña de COSER
El COSER es un corpus oral que se comenzó a reunir en el año 1990. En él se selecciona habitualmente a hablantes de avanzada edad a los que se pregunta sobre su niñez, la vida de antes en el campo y otros temas que los hacen charlar para que salgan a su amor las grandezas lingüísticas escondidas en nuestras zonas rurales, arcaísmos que desaparecerán al tiempo que sus propios hablantes. La web del COSER (que os recomiendo visitar) nos muestra hallazgos valiosísimos de las campañas hechas en el centro y norte de España. Aún tendremos que esperar a que las encuestas hechas en Andalucía se ofrezcan públicamente, pero de momento ya se han filtrado algunos de los hallazgos que se han localizado y grabado la semana pasada: los paradigmas verbales de ustedes vais, ustedes van, los “bemos venido  (de habemos)... Lo de hacer encuestas tiene su parte cansada y enojosa (el propio viaje, encontrar un informante dispuesto a colaborar, convencerlo, dirigir la entrevista) pero también su otro lado delicioso: abrir la caja de la lengua para encontrar tesoros que confirman o tambalean nuestras certezas previas, y hacerlo no a través de la lectura silenciosa y encerrada de textos sino mediante la charla amena con alguien mayor de la España rural.
Hace tiempo os dije en una entrada la frase que me soltó un señor de mi pueblo: Nosotros decimos se acabó, ustedes la gente nueva decís se ha terminado. Yo le di la razón y recordé lo del crecimiento moderno del pretérito perfecto compuesto en el español de España. Otro me saludó en una mañana fresca con Hoy va hacer bueno, porque hay blandura, y tal blandura (ver última acepción en el DRAE), la palabra que jamás he usado, me dejó el tacto de la tierra colorá del Aljarafe de Sevilla en la mano. Y eso es un regalo de la gente de la España rural, que no imaginarán nunca la valía de sus palabras para el investigador universitario. Y tú, ¿qué palabras y formas sintácticas aprendiste en el campo?  Deja tu comentario...

Un informante rodeado de investigadoras

viernes, 21 de septiembre de 2012

¡Tápate las piernas!

Se ve que en el siglo XV el calor toledano hacía que algunos se aliviasen estando fresquitos debajo de la túnica. El 9 de octubre de 1479, en Toledo se dictó una Ordenaçión sobre los canónigos que andan descubiertas las piernas. Y decía así:

En el cabildo IX de octubre de LXXIX los dichos señores capitularmente ayuntados ovieron fabla e prática diziendo que se dizía que algunas personas entre ellos no traían calças ni borzeguís quando salían de sus casas, e traían las piernas descubiertas, de lo qual se murmurava e presençiava por personas legas que lo veían, e por evitarlo, en adelante ordenaron e mandaron que de oy en adelante qualquier canonigo que saliere de su casa, a pies o cavalgando las piernas desnudas syn calças o borzeguís, e se sopiere por qualquier manera, que de su prebenda e renta se tome dinero para comprar las calças o borzeguís, e mas que dé a cada canonigo de los que presentes estovieren en la iglesia un par de calças de panno mayor fino (Actas Capitulares, I, f. 109r, Archivo catedralicio de Toledo, procedente de M. José Lop Otín, 2003, El cabildo catedralicio de Toledo en el siglo XV. Aspectos institucionales y sociológicos. Madrid, Fundación Ramón Areces, pág. 519).

Este espanto lleva
calzas y borceguíes.
Por los cuadros y las descripciones conocemos bien el mundo del vestido medieval, y tenemos la suerte de conservar algunos vestigios arqueológicos originales: os recomiendo visitar la galería virtual del Museo de Telas medievales de Burgos, que nos permite ver algo de las ropas de entonces: cofias de niños, sayas, cinturones, espadas, almohadas.... Es cierto que muchas de las palabras de ese vocabulario de la ropa del Medievo se nos han perdido o han variado las realidades a las que nombran: seguro que tienes en casa unos borceguís (mira su significado) aunque no los llamas así o dices leotardos a las calzas medievales. Suenan lejanas voces como combinación, y son de otro lugar palabras como blúmer.
No te pregunto si llevas las piernas descubiertas como los canónigos de Toledo, pero ¿qué vocabulario de la indumentaria te parece tan viejo o tan nuevo que no es tuyo sino de tus abuelos o de tus conocidos más jóvenes? Vístete en condiciones y deja tu comentario...
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Se ve que en el siglo XV el calor toledano hacía que algunos se aliviasen estando fresquitos debajo de la túnica. El 9 de octubre de 1479, en Toledo se dictó una Ordenaçión sobre los canónigos que andan descubiertas las piernas. Y decía así:

En el cabildo IX de octubre de LXXIX los dichos señores capitularmente ayuntados ovieron fabla e prática diziendo que se dizía que algunas personas entre ellos no traían calças ni borzeguís quando salían de sus casas, e traían las piernas descubiertas, de lo qual se murmurava e presençiava por personas legas que lo veían, e por evitarlo, en adelante ordenaron e mandaron que de oy en adelante qualquier canonigo que saliere de su casa, a pies o cavalgando las piernas desnudas syn calças o borzeguís, e se sopiere por qualquier manera, que de su prebenda e renta se tome dinero para comprar las calças o borzeguís, e mas que dé a cada canonigo de los que presentes estovieren en la iglesia un par de calças de panno mayor fino (Actas Capitulares, I, f. 109r, Archivo catedralicio de Toledo, procedente de M. José Lop Otín, 2003, El cabildo catedralicio de Toledo en el siglo XV. Aspectos institucionales y sociológicos. Madrid, Fundación Ramón Areces, pág. 519).

Este espanto lleva
calzas y borceguíes.
Por los cuadros y las descripciones conocemos bien el mundo del vestido medieval, y tenemos la suerte de conservar algunos vestigios arqueológicos originales: os recomiendo visitar la galería virtual del Museo de Telas medievales de Burgos, que nos permite ver algo de las ropas de entonces: cofias de niños, sayas, cinturones, espadas, almohadas.... Es cierto que muchas de las palabras de ese vocabulario de la ropa del Medievo se nos han perdido o han variado las realidades a las que nombran: seguro que tienes en casa unos borceguís (mira su significado) aunque no los llamas así o dices leotardos a las calzas medievales. Suenan lejanas voces como combinación, y son de otro lugar palabras como blúmer.
No te pregunto si llevas las piernas descubiertas como los canónigos de Toledo, pero ¿qué vocabulario de la indumentaria te parece tan viejo o tan nuevo que no es tuyo sino de tus abuelos o de tus conocidos más jóvenes? Vístete en condiciones y deja tu comentario...

viernes, 14 de septiembre de 2012

Congreso Historia de la Lengua Española #y 4:

Hoy se ha terminado el IX Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española celebrado en Cádiz (la última tirada de fotos está disponible aquí). Y hago balance, ya de vuelta en casa. En mi opinión, hay rasgos comunes a los congresos de Historia de la Lengua Española:
-En primer lugar, su alto grado de presencialidad. Ese fenómeno de llegar + dar la charla + irse de vuelta casa no es común entre quienes participan en los encuentros de la AHLE: gran parte de los congresistas permanecen varios días (o todos) en el congreso, oyendo a los compañeros, intercambiando opiniones, en los cafés... eso ayuda a mantener diálogos científicos, a afianzar redes, a consolidar la solidez de esta disciplina.
-En segundo lugar, su diversidad interna. Es algo que me alegra muchísimo de estos congresos: aquí asisten catedráticos pero también jóvenes doctorandos interesados en la materia. Hago un guiño a algunos de los chicos de AJIHLE que han expuesto y les alabo su valentía y entusiasmo.
Pero también en los congresos va pasando el tiempo y se van observando cambios en la forma de entender la investigación académica y de explicarla a los demás. Así, hemos visto cómo cada vez más se tiende a exponer los textos antes que a leerlos y se ha consolidado completamente la costumbre de utilizar un medio de apoyo (presentación en imágenes, ejemplario... y estos, además, cada vez más exhaustivos para que te los puedas llevar casi como resumen hasta que salgan las actas).
Se termina ya la serie de entradas que he dedicado esta semana de forma especial al Congreso. Saludo a todos los compañeros que he conocido, reencontrado y saludado estos días. Y desde Nosolodeyod felicito por su gestión a José Mª García Martín, catedrático de la Universidad de Cádiz y presidente del Comité Organizador de este IX Congreso, y doy las gracias a todos los que han estado trabajando en la secretaría y las aulas durante estas cinco jornadas. Vuestro esfuerzo ha permitido que nos volvamos a encontrar bajo el común interés por la Historia del Español.
Tres de las alumnas-azafatas que
han colaborado en el Congreso
 
 
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Hoy se ha terminado el IX Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española celebrado en Cádiz (la última tirada de fotos está disponible aquí). Y hago balance, ya de vuelta en casa. En mi opinión, hay rasgos comunes a los congresos de Historia de la Lengua Española:
-En primer lugar, su alto grado de presencialidad. Ese fenómeno de llegar + dar la charla + irse de vuelta casa no es común entre quienes participan en los encuentros de la AHLE: gran parte de los congresistas permanecen varios días (o todos) en el congreso, oyendo a los compañeros, intercambiando opiniones, en los cafés... eso ayuda a mantener diálogos científicos, a afianzar redes, a consolidar la solidez de esta disciplina.
-En segundo lugar, su diversidad interna. Es algo que me alegra muchísimo de estos congresos: aquí asisten catedráticos pero también jóvenes doctorandos interesados en la materia. Hago un guiño a algunos de los chicos de AJIHLE que han expuesto y les alabo su valentía y entusiasmo.
Pero también en los congresos va pasando el tiempo y se van observando cambios en la forma de entender la investigación académica y de explicarla a los demás. Así, hemos visto cómo cada vez más se tiende a exponer los textos antes que a leerlos y se ha consolidado completamente la costumbre de utilizar un medio de apoyo (presentación en imágenes, ejemplario... y estos, además, cada vez más exhaustivos para que te los puedas llevar casi como resumen hasta que salgan las actas).
Se termina ya la serie de entradas que he dedicado esta semana de forma especial al Congreso. Saludo a todos los compañeros que he conocido, reencontrado y saludado estos días. Y desde Nosolodeyod felicito por su gestión a José Mª García Martín, catedrático de la Universidad de Cádiz y presidente del Comité Organizador de este IX Congreso, y doy las gracias a todos los que han estado trabajando en la secretaría y las aulas durante estas cinco jornadas. Vuestro esfuerzo ha permitido que nos volvamos a encontrar bajo el común interés por la Historia del Español.
Tres de las alumnas-azafatas que
han colaborado en el Congreso
 
 

jueves, 13 de septiembre de 2012

Congreso de Historia de la Lengua Española #3

¿Ya han pasado tres dias de congreso? A estas alturas, se me mezclan las imágenes de comunicaciones y encuentros con colegas... Pero sí, hemos pasado el ecuador en una jornada que para mí ha sido algo diferente, ya que hoy (¿ayer? escribo al rayar la noche ) ha tenido lugar mi conferencia, con título "La lengua del Cuatrocientos más allá de las Trescientas" ("Las 300" era el nombre con que se conocía, por sus cerca de 300 coplas, al Laberinto de Fortuna de Juan de Mena, uno de los textos tenidos por simbólicos de la lengua del siglo XV). Gracias a quienes habéis asistido por vuestra atención y vuestras preguntas.
Además de conferencias y comunicaciones (fotos aquí), hoy se ha celebrado un sentido homenaje a los profesores J. Luis Rivarola y Jean Roudil, fallecidos en 2012, destacados historiadores de la lengua muy queridos en la AHLE.
Para terminar, os paso un par de noticias que son de interés. Se han incorporado a la Junta permanente de la AHLE Mª. Teresa García Godoy y Juan Sánchez Méndez. La segunda: tenemos sede para el próximo congreso de 2015: Zaragoza. ¡Viva la yod en el Pilar !
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¿Ya han pasado tres dias de congreso? A estas alturas, se me mezclan las imágenes de comunicaciones y encuentros con colegas... Pero sí, hemos pasado el ecuador en una jornada que para mí ha sido algo diferente, ya que hoy (¿ayer? escribo al rayar la noche ) ha tenido lugar mi conferencia, con título "La lengua del Cuatrocientos más allá de las Trescientas" ("Las 300" era el nombre con que se conocía, por sus cerca de 300 coplas, al Laberinto de Fortuna de Juan de Mena, uno de los textos tenidos por simbólicos de la lengua del siglo XV). Gracias a quienes habéis asistido por vuestra atención y vuestras preguntas.
Además de conferencias y comunicaciones (fotos aquí), hoy se ha celebrado un sentido homenaje a los profesores J. Luis Rivarola y Jean Roudil, fallecidos en 2012, destacados historiadores de la lengua muy queridos en la AHLE.
Para terminar, os paso un par de noticias que son de interés. Se han incorporado a la Junta permanente de la AHLE Mª. Teresa García Godoy y Juan Sánchez Méndez. La segunda: tenemos sede para el próximo congreso de 2015: Zaragoza. ¡Viva la yod en el Pilar !

martes, 11 de septiembre de 2012

Congreso de Historia de la Lengua Española #2

En esta segunda jornada del IX Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española hemos entrado de lleno en materia. Vamos de sala en sala oyendo comunicaciones de los temas que nos interesan e inevitablemente nos perdemos otras que se ofrecen simultáneamente y que tratan cuestiones que parecen también atractivas. Quiero subrayar algunas líneas que parecen adivinarse a lo largo del programa: 
-la incursión completa de la Dialectología medieval en el ámbito de cualquier investigación de Morfosintaxis histórica; 
-el descubrimiento tardío que hemos hecho de los siglos XVIII y XIX (ya rescatados en lo literario y algo estudiados léxicamente, ahora descubrimos nuevas fronteras del estilo de sus novedades en el vocabulario y la morfosintaxis);
-la reflexión sobre la teoría o la metodología que empleamos (y, en consecuencia, su innovación o mejora). 
-el cuidado en la elaboración del corpus o el énfasis por consultar todos los corpus a nuestro alcance.
De nuevo, he ido poniendo algunas notas del día en Twitter (no muchas, no es cómodo tuitear mientras se atiende a un conferenciante) y fotos varias en nuestra galería virtual.
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En esta segunda jornada del IX Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española hemos entrado de lleno en materia. Vamos de sala en sala oyendo comunicaciones de los temas que nos interesan e inevitablemente nos perdemos otras que se ofrecen simultáneamente y que tratan cuestiones que parecen también atractivas. Quiero subrayar algunas líneas que parecen adivinarse a lo largo del programa: 
-la incursión completa de la Dialectología medieval en el ámbito de cualquier investigación de Morfosintaxis histórica; 
-el descubrimiento tardío que hemos hecho de los siglos XVIII y XIX (ya rescatados en lo literario y algo estudiados léxicamente, ahora descubrimos nuevas fronteras del estilo de sus novedades en el vocabulario y la morfosintaxis);
-la reflexión sobre la teoría o la metodología que empleamos (y, en consecuencia, su innovación o mejora). 
-el cuidado en la elaboración del corpus o el énfasis por consultar todos los corpus a nuestro alcance.
De nuevo, he ido poniendo algunas notas del día en Twitter (no muchas, no es cómodo tuitear mientras se atiende a un conferenciante) y fotos varias en nuestra galería virtual.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Congreso de Historia de la Lengua #1

Inauguración en el Ayto. de Cádiz
Hoy se ha inaugurado en Cádiz el IX Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española. Estos congresos se estructuran en secciones temáticas (de temas como Morfosintaxis histórica, Lexicología, Español de América...) que en paralelo ofrecen comunicaciones de distintos autores, investigadores de todo el mundo que se reúnen cada tres años y ofrecen sus trabajos al análisis general. Este congreso va a sumar casi 300 comunicaciones, varias sesiones plenarias y también conferencias.
Hoy, primer día, hemos tenido la inauguración, a cargo de autoridades diversas y del presidente del Comité organizador del congreso, José Mª García Martín, así como distintas conferencias, plenarias y comunicaciones.
Ir a congresos es un buen aliciente para no sentir que uno escribe solo en el mundo, para integrarse en nuevas redes científicas y conocer el trabajo ajeno. Intentaré escribir entradas esta semana informando de cómo va transcurriendo todo... En Twitter podéis ver la retransmisión a tiempo real que estoy haciendo bajo la etiqueta #cihlecadiz. Y en nuestra galería virtual hay fotos del primer día de esta gran celebración, estimulante y maratoniana, de la Historia de la Lengua. ¿Habéis estado en alguno de estos congresos? ¿Estás en Cádiz ahora mismo participando? ¿Vas a venir? Deja tu comentario...

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Inauguración en el Ayto. de Cádiz
Hoy se ha inaugurado en Cádiz el IX Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española. Estos congresos se estructuran en secciones temáticas (de temas como Morfosintaxis histórica, Lexicología, Español de América...) que en paralelo ofrecen comunicaciones de distintos autores, investigadores de todo el mundo que se reúnen cada tres años y ofrecen sus trabajos al análisis general. Este congreso va a sumar casi 300 comunicaciones, varias sesiones plenarias y también conferencias.
Hoy, primer día, hemos tenido la inauguración, a cargo de autoridades diversas y del presidente del Comité organizador del congreso, José Mª García Martín, así como distintas conferencias, plenarias y comunicaciones.
Ir a congresos es un buen aliciente para no sentir que uno escribe solo en el mundo, para integrarse en nuevas redes científicas y conocer el trabajo ajeno. Intentaré escribir entradas esta semana informando de cómo va transcurriendo todo... En Twitter podéis ver la retransmisión a tiempo real que estoy haciendo bajo la etiqueta #cihlecadiz. Y en nuestra galería virtual hay fotos del primer día de esta gran celebración, estimulante y maratoniana, de la Historia de la Lengua. ¿Habéis estado en alguno de estos congresos? ¿Estás en Cádiz ahora mismo participando? ¿Vas a venir? Deja tu comentario...


viernes, 31 de agosto de 2012

¡Que no te paren los pies!

Los pies de Daoiz (¿un 46?)
Pues sí, ya estamos de vuelta, ¡es tiempo de yod! Ahora toca volver a trabajar poniendo en marcha de nuevo este espacio en el que tratamos de encontrar la gracia y la belleza de la lengua de ayer en la vida de hoy. De nuevo empezamos con una foto de pies, los de Luis Daoiz, el héroe de la Independencia, en la estatua que Susillo hizo a fines del XIX y que está en la Plaza de la Gavidia de Sevilla. Por las dimensiones de sus botas, que se salen del pedestal, en Sevilla decimos que alguien tiene los pies de Daoiz cuando es de pies grandes.
Y estos son los zapatos que nos vamos a calzar este año: porque necesitamos andar decididamente, porque pisaremos territorios nuevos, porque en tiempo de Daoiz, hace 200 años, alguien pregonó la libertad desde Cádiz, tan cerquita de donde escribo, y también hay que repasar esa lección: la de que ni el miedo ni el desánimo ante la situación por la que estamos pasando pueden quitarnos la dignidad. Zancadas o patadas: usaremos los zapatos para lo que mejor convenga.
Este  curso vamos a seguir publicando entradas sobre la historia del español y se abren de nuevo la cuenta de Twitter, nuestra galería de fotos y el canal de Youtube. Habrá novedades que iré enseñando poco a poco.
Me he ajustado las botas de Daoiz, veo camino por delante y estoy preparada para echar a andar. ¡Contigo, claro! ¿Me acompañas con tus visitas y tus comentarios? Bienvenido al nuevo curso, lector de Nosolodeyod.
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Los pies de Daoiz (¿un 46?)
Pues sí, ya estamos de vuelta, ¡es tiempo de yod! Ahora toca volver a trabajar poniendo en marcha de nuevo este espacio en el que tratamos de encontrar la gracia y la belleza de la lengua de ayer en la vida de hoy. De nuevo empezamos con una foto de pies, los de Luis Daoiz, el héroe de la Independencia, en la estatua que Susillo hizo a fines del XIX y que está en la Plaza de la Gavidia de Sevilla. Por las dimensiones de sus botas, que se salen del pedestal, en Sevilla decimos que alguien tiene los pies de Daoiz cuando es de pies grandes.
Y estos son los zapatos que nos vamos a calzar este año: porque necesitamos andar decididamente, porque pisaremos territorios nuevos, porque en tiempo de Daoiz, hace 200 años, alguien pregonó la libertad desde Cádiz, tan cerquita de donde escribo, y también hay que repasar esa lección: la de que ni el miedo ni el desánimo ante la situación por la que estamos pasando pueden quitarnos la dignidad. Zancadas o patadas: usaremos los zapatos para lo que mejor convenga.
Este  curso vamos a seguir publicando entradas sobre la historia del español y se abren de nuevo la cuenta de Twitter, nuestra galería de fotos y el canal de Youtube. Habrá novedades que iré enseñando poco a poco.
Me he ajustado las botas de Daoiz, veo camino por delante y estoy preparada para echar a andar. ¡Contigo, claro! ¿Me acompañas con tus visitas y tus comentarios? Bienvenido al nuevo curso, lector de Nosolodeyod.

domingo, 10 de junio de 2012

El tiempo está en uno

Más allá del verano pueden venir estaciones distintas del otoño. En la lengua antigua se podían separar verano y estío como dos estaciones distintas: el verano empezaba al final de la primavera y el estío ocupaba los propios meses de calor. ¿El resultado? Cinco estaciones, como decía Cervantes en el Quijote“A la primavera sigue el verano, al verano el estío, al estío el otoño, al otoño el invierno, y al invierno la primavera, y assí torna a andarse el tiempo”.
Otros borraban la primavera, y ponían al verano en su lugar; el estío era así la segunda estación, como señalaba Juan de Mena en su Comentario a la Coronación del Marqués de Santillana, en el siglo XV: “Demuéstrase el año departido en quatro tienpos: en verano e otoño e estío e invierno; e esto de tres en tres meses: el verano es março, abril e mayo; el estío es junio, julio e agosto; el otoño es setienbre, otubre e novienbre; el invierno es dezienbre, enero e febrero”.
Yo no propongo que cambiemos el número de las estaciones y tampoco quiero sugerir una alteración en el nombre de ellas. Ya sé que el verano boreal, el nuestro, empieza el 21 de junio y aún faltan unos días. No me quiero inmiscuir en solsticios o equinoccios... pero digo que el tiempo también está en uno. Y que, aunque el amigo verano no está aquí, yo me siento en verano: ya va haciendo mucha calor por Sevilla, tengo el corazón de mudanza y la cabeza en el siglo XV.
Por eso, Nosolodeyod se toma este año un poco antes las vacaciones de verano. Volveremos también un poco antes de lo habitual, a principios de septiembre. Hasta entonces, buen verano y cuida tu tiempo.
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Más allá del verano pueden venir estaciones distintas del otoño. En la lengua antigua se podían separar verano y estío como dos estaciones distintas: el verano empezaba al final de la primavera y el estío ocupaba los propios meses de calor. ¿El resultado? Cinco estaciones, como decía Cervantes en el Quijote“A la primavera sigue el verano, al verano el estío, al estío el otoño, al otoño el invierno, y al invierno la primavera, y assí torna a andarse el tiempo”.
Otros borraban la primavera, y ponían al verano en su lugar; el estío era así la segunda estación, como señalaba Juan de Mena en su Comentario a la Coronación del Marqués de Santillana, en el siglo XV: “Demuéstrase el año departido en quatro tienpos: en verano e otoño e estío e invierno; e esto de tres en tres meses: el verano es março, abril e mayo; el estío es junio, julio e agosto; el otoño es setienbre, otubre e novienbre; el invierno es dezienbre, enero e febrero”.
Yo no propongo que cambiemos el número de las estaciones y tampoco quiero sugerir una alteración en el nombre de ellas. Ya sé que el verano boreal, el nuestro, empieza el 21 de junio y aún faltan unos días. No me quiero inmiscuir en solsticios o equinoccios... pero digo que el tiempo también está en uno. Y que, aunque el amigo verano no está aquí, yo me siento en verano: ya va haciendo mucha calor por Sevilla, tengo el corazón de mudanza y la cabeza en el siglo XV.
Por eso, Nosolodeyod se toma este año un poco antes las vacaciones de verano. Volveremos también un poco antes de lo habitual, a principios de septiembre. Hasta entonces, buen verano y cuida tu tiempo.

viernes, 1 de junio de 2012

¡Mira, un yeísmo!

Cosas que pasan: va una tranquilamente por la calle, le da por entrar en su plaza favorita de Sevilla,y se encuentra un yeísmo (capiya por capilla, final de la segunda línea):

Este es un sitio muy simbólico: el pequeño patio de naranjos de la Iglesia de El Salvador de Sevilla, donde hay restos visibles de la antigua mezquita de Ibn Adabbás sobre la que se construyó el imponente templo cristiano. Allí hay también una excavación de la cripta de los Pinelo (del XIV), la sede de un artesano de campanas... y un yeísmo en una placa de principios del XIX. Aunque se ha intentado fechar en época medieval, lo más probable es que el yeísmo (reemplazo de la palatal lateral / ʎ / por /y/, palatal central) naciera en el siglo XVI. Las primeras documentaciones son sobre todo andaluzas, pero posiblemente fue un fenómeno con varios focos de surgimiento.
Este lapicida yeísta nos enseña cómo la historia de la lengua no solo se hace con documentación escrita en papel. Y que un cambio grande y extendido, como este, puede estar reflejado en el soporte más inesperado.
Hoy la mayoría de la población hispanohablante es yeísta y se ha hecho poco frecuente la palatal lateral (la que escribimos con ll; puedes oírla al principio de este vídeo). ¿Eres de alguna de esas zonas donde aún se conserva el antiguo sonido? ¿Nostalgia de esa elle o extrañeza cuando la oyes a veces? Si eres extranjero, ¿te enseñaron a pronunciarla? Deja tu comentario...
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Cosas que pasan: va una tranquilamente por la calle, le da por entrar en su plaza favorita de Sevilla,y se encuentra un yeísmo (capiya por capilla, final de la segunda línea):

Este es un sitio muy simbólico: el pequeño patio de naranjos de la Iglesia de El Salvador de Sevilla, donde hay restos visibles de la antigua mezquita de Ibn Adabbás sobre la que se construyó el imponente templo cristiano. Allí hay también una excavación de la cripta de los Pinelo (del XIV), la sede de un artesano de campanas... y un yeísmo en una placa de principios del XIX. Aunque se ha intentado fechar en época medieval, lo más probable es que el yeísmo (reemplazo de la palatal lateral / ʎ / por /y/, palatal central) naciera en el siglo XVI. Las primeras documentaciones son sobre todo andaluzas, pero posiblemente fue un fenómeno con varios focos de surgimiento.
Este lapicida yeísta nos enseña cómo la historia de la lengua no solo se hace con documentación escrita en papel. Y que un cambio grande y extendido, como este, puede estar reflejado en el soporte más inesperado.
Hoy la mayoría de la población hispanohablante es yeísta y se ha hecho poco frecuente la palatal lateral (la que escribimos con ll; puedes oírla al principio de este vídeo). ¿Eres de alguna de esas zonas donde aún se conserva el antiguo sonido? ¿Nostalgia de esa elle o extrañeza cuando la oyes a veces? Si eres extranjero, ¿te enseñaron a pronunciarla? Deja tu comentario...

domingo, 27 de mayo de 2012

Cosas que he hecho últimamente (15/4-25/5)

Se acerca el fin de curso y parece que febrilmente queremos exprimir la agenda al máximo. Se multiplican las actividades en la Universidad y la cálida primavera sevillana invita a muchos colegas a visitarnos. He dejado en nuestra galería algunas fotos de las actividades que me han ocupado últimamente, que son estas:
  
1) Asistí a las charlas que el profesor Bert Cornillie, de la Universidad de Lovaina, dio en la Universidad de Sevilla. Una de ellas trató sobre los verbos pseudocopulativos parecer y resultar; otra versó sobre el tema Trabajar como hispanista fuera de España: debilidades y fortalezas. Generosamente Bert nos ha hecho llegar los textos de sus presentaciones, los he enlazado aquí y aquí.
  
2) Visitó también nuestra facultad el académico Francisco Rodríguez Adrados, que impartió una conferencia sobre Los orígenes de la literatura grecolatina, presentado por Emilia Ruiz Yamuza. Tanto en esta charla como en la de Bert Cornillie la sala estaba llena de alumnos: ¡estoy orgullosa de vosotros!

3) En colaboración con los otros miembros del proyecto de investigación que dirijo, Historia15, he participado en la ampliación de los recursos disponibles en nuestra web incorporando una sección de bibliografías temáticas sobre el tema de nuestra investigación: la escritura de la historia en español en la Baja Edad Media. Si quieres investigar sobre el tema o simplemente te interesa saber a qué nos dedicamos, echa un vistazo a nuestra página, que todavía tiene que seguir enriqueciéndose con más archivos.
4) Asistí a un coloquio de doctorandos  que investigan en torno a la edición de textos, con el título Tejiéndonos la red, dirigido por el profesor de Literatura Española de la US Juan Montero. En él participó una de las integrantes del proyecto Historia 15, Blanca Garrido. Con los profesores Luis Gómez Canseco, Pablo Jauralde Pou y Pedro Ruiz Pérez tuve ocasión de participar en dicho coloquio en una mesa redonda acerca de edición de textos digitales. Fue interesante conocer algunos proyectos nuevos de volcado digital de textos... cositas nuevas que probar.

5) Asistí al congreso Digitalingua sobre entorno digital y aprendizaje de lenguas y sobre lenguas. Lo de asistir es curioso,  porque, siendo un congreso virtual, la participación fue toda a través de medios no presenciales: un vídeo-resumen y un texto sobre “El medio digital en la enseñanza de la Historia de la Lengua Española”.

6) Y descubrí este yeísmo en una placa adherida al muro de una iglesia sevillana. Pero de esta capiya os hablaré la semana que viene...  si seguís leyéndome, porque  ¿en qué enredos andáis en este final de curso? Dejad vuestros comentarios...

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Se acerca el fin de curso y parece que febrilmente queremos exprimir la agenda al máximo. Se multiplican las actividades en la Universidad y la cálida primavera sevillana invita a muchos colegas a visitarnos. He dejado en nuestra galería algunas fotos de las actividades que me han ocupado últimamente, que son estas:
  
1) Asistí a las charlas que el profesor Bert Cornillie, de la Universidad de Lovaina, dio en la Universidad de Sevilla. Una de ellas trató sobre los verbos pseudocopulativos parecer y resultar; otra versó sobre el tema Trabajar como hispanista fuera de España: debilidades y fortalezas. Generosamente Bert nos ha hecho llegar los textos de sus presentaciones, los he enlazado aquí y aquí.
  
2) Visitó también nuestra facultad el académico Francisco Rodríguez Adrados, que impartió una conferencia sobre Los orígenes de la literatura grecolatina, presentado por Emilia Ruiz Yamuza. Tanto en esta charla como en la de Bert Cornillie la sala estaba llena de alumnos: ¡estoy orgullosa de vosotros!

3) En colaboración con los otros miembros del proyecto de investigación que dirijo, Historia15, he participado en la ampliación de los recursos disponibles en nuestra web incorporando una sección de bibliografías temáticas sobre el tema de nuestra investigación: la escritura de la historia en español en la Baja Edad Media. Si quieres investigar sobre el tema o simplemente te interesa saber a qué nos dedicamos, echa un vistazo a nuestra página, que todavía tiene que seguir enriqueciéndose con más archivos.
4) Asistí a un coloquio de doctorandos  que investigan en torno a la edición de textos, con el título Tejiéndonos la red, dirigido por el profesor de Literatura Española de la US Juan Montero. En él participó una de las integrantes del proyecto Historia 15, Blanca Garrido. Con los profesores Luis Gómez Canseco, Pablo Jauralde Pou y Pedro Ruiz Pérez tuve ocasión de participar en dicho coloquio en una mesa redonda acerca de edición de textos digitales. Fue interesante conocer algunos proyectos nuevos de volcado digital de textos... cositas nuevas que probar.

5) Asistí al congreso Digitalingua sobre entorno digital y aprendizaje de lenguas y sobre lenguas. Lo de asistir es curioso,  porque, siendo un congreso virtual, la participación fue toda a través de medios no presenciales: un vídeo-resumen y un texto sobre “El medio digital en la enseñanza de la Historia de la Lengua Española”.

6) Y descubrí este yeísmo en una placa adherida al muro de una iglesia sevillana. Pero de esta capiya os hablaré la semana que viene...  si seguís leyéndome, porque  ¿en qué enredos andáis en este final de curso? Dejad vuestros comentarios...

domingo, 20 de mayo de 2012

Para mí son tesoros

No soy excesivamente fetichista con los libros, pero hay algunos libros viejos que he ido comprando y que atesoro con especial cuidado. Muchos de ellos tienen relación con la Lingüística Histórica del español o de otras lenguas. Os quiero enseñar aquí algunos de ellos:
-Menéndez Pidal en Austral. ¿Quién no tiene un libro de Austral en casa? De los dos mil títulos que desde 1937 sacó Austral (os enlazo a un especial que salió en Ínsula) hay más de una decena de verdes de don Ramón, que se encuentran aún muy fácilmente en cualquier librería de viejo. 

-Mi Duden. Este lo compré baratísimo en Lyon, creo que quien me lo vendió no sabía la joya que era tener un ejemplar de principios de siglo (1924) de este diccionario, cuya primera edición (la hecha por Konrad Duden) data de 1872. Los sucesivos diccionarios Duden se convirtieron en el estándar de la ortografía alemana en el siglo XX.
Esa manita no es mía...
-Otra vez Alemania. Esta es una primera edición de la traducción española (1929) de dos ensayos de Vossler, hecha en Buenos Aires. Me gusta mucho ese primer periodo de la formación de la Filología española en que Pidal y Lapesa se esforzaban en explicar, matizar y aplicar las teorías del idealismo en España.

-La Crestomatía de Pidal (1966). La compré hace años y la uso muchísimo. Aprendí la palabra crestomatía y su significado en las clases de Historia de la Lengua.
-¡El Keniston! Quiero decir, la Syntax of Castilian Prose. 16th century de Keniston (1937). Un día me harté de tenerla fotocopiada, y de consultarla fotocopiada también en la Biblioteca de la Universidad, así que decidí regalármela con ocasión de alguna Navidad. La compré en Iberlibro. Su anterior propietario, un tal David Gold, le puso fecha en México en 1965... qué intriga.
-Y por último, un libro reciente, el único de esta lista que no compré de segunda mano:  la Defensa del estudiante y de la universidad de Pedro Salinas, un libro del que hablé en el blog a principios de este curso 2011/ 2012 y que reaparece ahora, al final. Este es el libro que he elegido para ir a la manifestación que el próximo martes 22 de mayo partirá del Rectorado a las 18,30 contra los recortes en Educación. Los alumnos nos convocan con libro en mano y camisa blanca, el color del luto en varias culturas.
Y yo voy, tras la bandera de la educación. Porque en dos semanas he tenido que ver, desde dos partidos distintos, ofensas al colectivo de profesores, bajadas de sueldo, puertas abiertas a despidos y puertas cerradas a los jóvenes investigadores que estamos formando en las universidades. Porque para mí la educación sí que es un tesoro. ¿Qué libro vas a llevar tú? Deja tu comentario.
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No soy excesivamente fetichista con los libros, pero hay algunos libros viejos que he ido comprando y que atesoro con especial cuidado. Muchos de ellos tienen relación con la Lingüística Histórica del español o de otras lenguas. Os quiero enseñar aquí algunos de ellos:
-Menéndez Pidal en Austral. ¿Quién no tiene un libro de Austral en casa? De los dos mil títulos que desde 1937 sacó Austral (os enlazo a un especial que salió en Ínsula) hay más de una decena de verdes de don Ramón, que se encuentran aún muy fácilmente en cualquier librería de viejo. 

-Mi Duden. Este lo compré baratísimo en Lyon, creo que quien me lo vendió no sabía la joya que era tener un ejemplar de principios de siglo (1924) de este diccionario, cuya primera edición (la hecha por Konrad Duden) data de 1872. Los sucesivos diccionarios Duden se convirtieron en el estándar de la ortografía alemana en el siglo XX.
Esa manita no es mía...
-Otra vez Alemania. Esta es una primera edición de la traducción española (1929) de dos ensayos de Vossler, hecha en Buenos Aires. Me gusta mucho ese primer periodo de la formación de la Filología española en que Pidal y Lapesa se esforzaban en explicar, matizar y aplicar las teorías del idealismo en España.

-La Crestomatía de Pidal (1966). La compré hace años y la uso muchísimo. Aprendí la palabra crestomatía y su significado en las clases de Historia de la Lengua.
-¡El Keniston! Quiero decir, la Syntax of Castilian Prose. 16th century de Keniston (1937). Un día me harté de tenerla fotocopiada, y de consultarla fotocopiada también en la Biblioteca de la Universidad, así que decidí regalármela con ocasión de alguna Navidad. La compré en Iberlibro. Su anterior propietario, un tal David Gold, le puso fecha en México en 1965... qué intriga.
-Y por último, un libro reciente, el único de esta lista que no compré de segunda mano:  la Defensa del estudiante y de la universidad de Pedro Salinas, un libro del que hablé en el blog a principios de este curso 2011/ 2012 y que reaparece ahora, al final. Este es el libro que he elegido para ir a la manifestación que el próximo martes 22 de mayo partirá del Rectorado a las 18,30 contra los recortes en Educación. Los alumnos nos convocan con libro en mano y camisa blanca, el color del luto en varias culturas.
Y yo voy, tras la bandera de la educación. Porque en dos semanas he tenido que ver, desde dos partidos distintos, ofensas al colectivo de profesores, bajadas de sueldo, puertas abiertas a despidos y puertas cerradas a los jóvenes investigadores que estamos formando en las universidades. Porque para mí la educación sí que es un tesoro. ¿Qué libro vas a llevar tú? Deja tu comentario.

sábado, 12 de mayo de 2012

El bigote de Angela Merkel

El escenario es este: final del siglo XV, grupos de soldados de lengua germana, tal vez suizos, coaligados como mercenarios con los castellanos en las guerras contra musulmanes en el Reino de Granada. A alguno se le cae el arma, se tropieza al correr o se ve estorbado por el cuerpo de otro compañero de misión. Atribulado y tenso, grita el juramento a Dios Bei Got! ('Por Dios'), al tiempo que se tuerce el mostacho. Si la hipótesis que explicó Baist y luego amplió Lapesa es correcta, bigote viene de ese juramento germánico y reemplazó a mostacho para nombrar el adorno capilar masculino. Nebrija ya dice en 1495 que mostax en latín significaba en castellano bigot de barva, y hoy pocos son los que dicen mostacho en lugar de bigote. Esta es mi interpretación: como hemos tomado prestado ese germanismo en el español, y es producto que hemos importado gratis y sin aranceles, Merkel nos lo está haciendo pagar negándose a la emisión de eurobonos y respaldando los agresivos recortes sociales. Creo que quiere que le devolvamos su bigote.
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El escenario es este: final del siglo XV, grupos de soldados de lengua germana, tal vez suizos, coaligados como mercenarios con los castellanos en las guerras contra musulmanes en el Reino de Granada. A alguno se le cae el arma, se tropieza al correr o se ve estorbado por el cuerpo de otro compañero de misión. Atribulado y tenso, grita el juramento a Dios Bei Got! ('Por Dios'), al tiempo que se tuerce el mostacho. Si la hipótesis que explicó Baist y luego amplió Lapesa es correcta, bigote viene de ese juramento germánico y reemplazó a mostacho para nombrar el adorno capilar masculino. Nebrija ya dice en 1495 que mostax en latín significaba en castellano bigot de barva, y hoy pocos son los que dicen mostacho en lugar de bigote. Esta es mi interpretación: como hemos tomado prestado ese germanismo en el español, y es producto que hemos importado gratis y sin aranceles, Merkel nos lo está haciendo pagar negándose a la emisión de eurobonos y respaldando los agresivos recortes sociales. Creo que quiere que le devolvamos su bigote.

domingo, 6 de mayo de 2012

Entrevista a Rolf Eberenz

El profesor Rolf Eberenz es catedrático de Filología y Lingüística Hispánicas en la Universidad de Lausana (Suiza) y va a recibir en los próximos meses un homenaje con ocasión de su jubilación. La carrera del profesor Eberenz es un ejemplo de investigación reposada, fiable y llena de ideas, y quienes lo conocemos sabemos de su atenta cordialidad en el trato humano. Los alumnos de Historia de la Lengua Española trabajan con algunos de sus estudios como El español en el otoño de la Edad Media o su artículo "Cultura lingüística y cultivo del castellano en el otoño de la Edad Media" publicado en las Actas del Congreso de Historia de la Lengua de Madrid que tan útil resulta para comprender la lengua del siglo XV hispánico. En nosolodeyod hemos querido entrevistarlo para dar a conocer algo más de su trayectoria e intereses académicos y rendirle así nuestro particular tributo. 

1. ¿Qué siente quien está próximo a recibir un homenaje? Estoy sorprendido y me siento honrado.

2. ¿Hasta qué punto esta jubilación significa dejar de trabajar? Será trabajar de otra manera, centrarme de otro modo en la vida, dedicarme a las actividades profesionales que más me gustan, sobre todo a la investigación; disponer de más tiempo para cultivar ciertas relaciones humanas, participar en congresos y coloquios más bien para aprender que para hacer acto de presencia y, simplemente, viajar.

3. Usted ha escrito sobre lengua del siglo XV, literatura española, oralidad, historiografía lingüística... ¿qué línea de investigación es su predilecta o en cuál se ha sentido más cómodo? Yo vengo de la lexicografía, pero desde hace muchos años me interesan también las cuestiones de morfosintaxis histórica. Me gusta cambiar de rumbo de vez en cuando; no me veo investigar toda la vida el mismo fenómeno gramatical, a pesar de que la creciente especialización parece obligarnos a ello. Prefiero descubrir temas nuevos; actualmente, por ejemplo, el vocabulario medieval y áureo de la alimentación y la gastronomía. Es un terreno que no cuenta con demasiados estudios lingüísticos serios.

4. ¿Qué lo llevó al siglo XV? Me impresionó el libro de Johan Huizinga, El otoño de la Edad Media; como casi no se refiere a la Península Ibérica, me pregunté cómo se manifestaban en ella los fenómenos culturales que describe. Después me di cuenta de que, en la historia del español, el XV era uno de los siglos menos estudiados; y ello a pesar de que algunos sucesos del Cuatrocientos debieron de incidir en la evolución de la lengua, como los conflictos sociales y dinásticos, la sustitución de los modelos culturales orientales por los del Humanismo italiano, el desarrollo de una literatura cortesana, el auge de la tratadística, que supone una codificación discursiva de los aspectos más variados de la vida, y, en general, una enorme diversificación de los géneros textuales en lengua romance.

5. ¿Qué valoración hace de las dificultades observadas en las formas de trabajar y enseñar la Historia de la Lengua desde los comienzos de su carrera hasta hoy? Soy consciente de que a mi edad se tiende a idealizar las cosas de hace treinta o cuarenta años. Me parece que hoy en día los jóvenes tienen menos interés por la Historia y, sobre todo, llegan a la universidad con menos conocimientos. Hay quien dice que ello se debe a la democratización de la educación; lo dudo. En cuanto a la Historia de la Lengua, en nuestro departamento nunca hemos pensado en abandonarla. Presentamos sobre todo el contexto sociocultural de la Edad Media y nos detenemos en aquellos fenómenos en que el castellano medieval se distingue del español moderno. Dos de los objetivos, y no los menores, consisten en mostrarles a nuestros alumnos francófonos las analogías y las divergencias evolutivas entre las lenguas románicas y en facilitarles el acceso a los textos castellanos medievales.

6. Desde Suiza, ¿cómo ha visto la Universidad española, qué puntos fuertes y qué flaquezas? Sería pretencioso de mi parte hacer una valoración de la Universidad española. Como es normal, hay cosas buenas y malas. Lo que ocurre es que por la prensa uno se entera sobre todo de las malas; por ejemplo, de la pretendida degradación de las condiciones de estudio que supone Bolonia. El marco de Bolonia en sí no es ni positivo ni negativo; depende de cómo cada Estado lo implementa. La opción española por cuatro años de Grado y un año de Máster, en contradicción con la fórmula boloñesa de 3 + 2 años, no me parece mal. Permite una buena formación de base para la mayoría de los alumnos y una especialización para unos pocos. Recuerdo que la Universidad española recibió un impulso formidable en los últimos años del franquismo y durante la Transición, con un enorme entusiasmo de los jóvenes por los estudios y con la creación de nuevos centros; quizás demasiados, como se está viendo ahora que está decayendo algo la afición a los estudios de Letras. Una experiencia muy positiva ha sido para nosotros la intensificación de los intercambios de estudiantes y profesores gracias a los convenios Erasmus. Todos nuestros alumnos que regresan de España se hacen lenguas de la buena acogida que han recibido y del interés de las clases.

7. Usted ha escrito sobre las actas de la Inquisición... ¿qué actitud lingüística actual llevaría al Santo Oficio? La Inquisición anticipa algunos mecanismos de control ideológico que desarrollarán los regímenes totalitarios del siglo XX. Este control se refiere tanto a los comportamientos como a las palabras, por lo que las actas del Santo Oficio representan un corpus excepcional para el estudio de toda clase de disidencias, no sólo religiosas sino también políticas, sexuales, etc. Quizás se pueda destacar un fenómeno inquisitorial que empieza a preocuparnos en la era de Internet: cualquier acto, cualquier enunciado de un individuo puede registrarse en la Red y permanecerá documentado para siempre.

8. Recientemente el Nobel Vargas Llosa ha planteado el peligro de que se desplome la alta cultura o que la adulteremos en favor de hacerla más ligera o más accesible. ¿Está de acuerdo con esta valoración? La noción de cultura está cambiando ya desde la Segunda Guerra Mundial debido a la democratización de las sociedades occidentales y, sin duda, también porque la cultura de las clases dirigentes está perdiendo su función hegemónica y normativa. Soy partidario de un concepto antropológico de cultura, que abarca todas las representaciones simbólicas del mundo que van más allá del valor meramente utilitario de los objetos. Cuando era estudiante, los sociólogos de la literatura empezaron a decir que la novela rosa –por ejemplo, de Corín Tellado– podía ser un objeto de estudio tan interesante como el Ulysses. Por otro lado, definir el hecho literario para justificar los estudios de literatura (pienso también en el debate sobre el canon) es un problema que afortunadamente no nos afecta demasiado a los lingüistas, puesto que desde hace mucho tiempo nos interesamos por las manifestaciones discursivas de todos los sectores de la sociedad, incluidos los marginados.

9. Algunas cuestiones para terminar... Mi lengua materna es el alemán. Hablo también español, catalán, francés y, de modo menos fluido, otros más; me siento especialmente cómodo hablando español y catalán. El maestro que recuerdo: Germán Colón. Doy este mensaje a los que empiezan: que elijan la carrera por la que sientan vocación, que se dediquen a ella en cuerpo y alma; lo peor es escoger determinada formación porque uno no se anima a hacer otra cosa, como ocurre con demasiada frecuencia en Letras.

10. Lo mejor y lo peor de ser profesor universitario: lo más atractivo es la docencia, el contacto diario con unos alumnos que año tras año van siendo más jóvenes que uno mismo; es un reto grato y tonificante. Lo peor es la galopante burocratización de la universidad, esa fe tecnocrática en que una reglamentación cada vez más pletórica y unas constantes evaluaciones mejorarán la calidad de nuestro trabajo.

Gracias al profesor Eberenz por prestarse a ser entrevistado en el blog Nosolodeyod.
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El profesor Rolf Eberenz es catedrático de Filología y Lingüística Hispánicas en la Universidad de Lausana (Suiza) y va a recibir en los próximos meses un homenaje con ocasión de su jubilación. La carrera del profesor Eberenz es un ejemplo de investigación reposada, fiable y llena de ideas, y quienes lo conocemos sabemos de su atenta cordialidad en el trato humano. Los alumnos de Historia de la Lengua Española trabajan con algunos de sus estudios como El español en el otoño de la Edad Media o su artículo "Cultura lingüística y cultivo del castellano en el otoño de la Edad Media" publicado en las Actas del Congreso de Historia de la Lengua de Madrid que tan útil resulta para comprender la lengua del siglo XV hispánico. En nosolodeyod hemos querido entrevistarlo para dar a conocer algo más de su trayectoria e intereses académicos y rendirle así nuestro particular tributo. 

1. ¿Qué siente quien está próximo a recibir un homenaje? Estoy sorprendido y me siento honrado.

2. ¿Hasta qué punto esta jubilación significa dejar de trabajar? Será trabajar de otra manera, centrarme de otro modo en la vida, dedicarme a las actividades profesionales que más me gustan, sobre todo a la investigación; disponer de más tiempo para cultivar ciertas relaciones humanas, participar en congresos y coloquios más bien para aprender que para hacer acto de presencia y, simplemente, viajar.

3. Usted ha escrito sobre lengua del siglo XV, literatura española, oralidad, historiografía lingüística... ¿qué línea de investigación es su predilecta o en cuál se ha sentido más cómodo? Yo vengo de la lexicografía, pero desde hace muchos años me interesan también las cuestiones de morfosintaxis histórica. Me gusta cambiar de rumbo de vez en cuando; no me veo investigar toda la vida el mismo fenómeno gramatical, a pesar de que la creciente especialización parece obligarnos a ello. Prefiero descubrir temas nuevos; actualmente, por ejemplo, el vocabulario medieval y áureo de la alimentación y la gastronomía. Es un terreno que no cuenta con demasiados estudios lingüísticos serios.

4. ¿Qué lo llevó al siglo XV? Me impresionó el libro de Johan Huizinga, El otoño de la Edad Media; como casi no se refiere a la Península Ibérica, me pregunté cómo se manifestaban en ella los fenómenos culturales que describe. Después me di cuenta de que, en la historia del español, el XV era uno de los siglos menos estudiados; y ello a pesar de que algunos sucesos del Cuatrocientos debieron de incidir en la evolución de la lengua, como los conflictos sociales y dinásticos, la sustitución de los modelos culturales orientales por los del Humanismo italiano, el desarrollo de una literatura cortesana, el auge de la tratadística, que supone una codificación discursiva de los aspectos más variados de la vida, y, en general, una enorme diversificación de los géneros textuales en lengua romance.

5. ¿Qué valoración hace de las dificultades observadas en las formas de trabajar y enseñar la Historia de la Lengua desde los comienzos de su carrera hasta hoy? Soy consciente de que a mi edad se tiende a idealizar las cosas de hace treinta o cuarenta años. Me parece que hoy en día los jóvenes tienen menos interés por la Historia y, sobre todo, llegan a la universidad con menos conocimientos. Hay quien dice que ello se debe a la democratización de la educación; lo dudo. En cuanto a la Historia de la Lengua, en nuestro departamento nunca hemos pensado en abandonarla. Presentamos sobre todo el contexto sociocultural de la Edad Media y nos detenemos en aquellos fenómenos en que el castellano medieval se distingue del español moderno. Dos de los objetivos, y no los menores, consisten en mostrarles a nuestros alumnos francófonos las analogías y las divergencias evolutivas entre las lenguas románicas y en facilitarles el acceso a los textos castellanos medievales.

6. Desde Suiza, ¿cómo ha visto la Universidad española, qué puntos fuertes y qué flaquezas? Sería pretencioso de mi parte hacer una valoración de la Universidad española. Como es normal, hay cosas buenas y malas. Lo que ocurre es que por la prensa uno se entera sobre todo de las malas; por ejemplo, de la pretendida degradación de las condiciones de estudio que supone Bolonia. El marco de Bolonia en sí no es ni positivo ni negativo; depende de cómo cada Estado lo implementa. La opción española por cuatro años de Grado y un año de Máster, en contradicción con la fórmula boloñesa de 3 + 2 años, no me parece mal. Permite una buena formación de base para la mayoría de los alumnos y una especialización para unos pocos. Recuerdo que la Universidad española recibió un impulso formidable en los últimos años del franquismo y durante la Transición, con un enorme entusiasmo de los jóvenes por los estudios y con la creación de nuevos centros; quizás demasiados, como se está viendo ahora que está decayendo algo la afición a los estudios de Letras. Una experiencia muy positiva ha sido para nosotros la intensificación de los intercambios de estudiantes y profesores gracias a los convenios Erasmus. Todos nuestros alumnos que regresan de España se hacen lenguas de la buena acogida que han recibido y del interés de las clases.

7. Usted ha escrito sobre las actas de la Inquisición... ¿qué actitud lingüística actual llevaría al Santo Oficio? La Inquisición anticipa algunos mecanismos de control ideológico que desarrollarán los regímenes totalitarios del siglo XX. Este control se refiere tanto a los comportamientos como a las palabras, por lo que las actas del Santo Oficio representan un corpus excepcional para el estudio de toda clase de disidencias, no sólo religiosas sino también políticas, sexuales, etc. Quizás se pueda destacar un fenómeno inquisitorial que empieza a preocuparnos en la era de Internet: cualquier acto, cualquier enunciado de un individuo puede registrarse en la Red y permanecerá documentado para siempre.

8. Recientemente el Nobel Vargas Llosa ha planteado el peligro de que se desplome la alta cultura o que la adulteremos en favor de hacerla más ligera o más accesible. ¿Está de acuerdo con esta valoración? La noción de cultura está cambiando ya desde la Segunda Guerra Mundial debido a la democratización de las sociedades occidentales y, sin duda, también porque la cultura de las clases dirigentes está perdiendo su función hegemónica y normativa. Soy partidario de un concepto antropológico de cultura, que abarca todas las representaciones simbólicas del mundo que van más allá del valor meramente utilitario de los objetos. Cuando era estudiante, los sociólogos de la literatura empezaron a decir que la novela rosa –por ejemplo, de Corín Tellado– podía ser un objeto de estudio tan interesante como el Ulysses. Por otro lado, definir el hecho literario para justificar los estudios de literatura (pienso también en el debate sobre el canon) es un problema que afortunadamente no nos afecta demasiado a los lingüistas, puesto que desde hace mucho tiempo nos interesamos por las manifestaciones discursivas de todos los sectores de la sociedad, incluidos los marginados.

9. Algunas cuestiones para terminar... Mi lengua materna es el alemán. Hablo también español, catalán, francés y, de modo menos fluido, otros más; me siento especialmente cómodo hablando español y catalán. El maestro que recuerdo: Germán Colón. Doy este mensaje a los que empiezan: que elijan la carrera por la que sientan vocación, que se dediquen a ella en cuerpo y alma; lo peor es escoger determinada formación porque uno no se anima a hacer otra cosa, como ocurre con demasiada frecuencia en Letras.

10. Lo mejor y lo peor de ser profesor universitario: lo más atractivo es la docencia, el contacto diario con unos alumnos que año tras año van siendo más jóvenes que uno mismo; es un reto grato y tonificante. Lo peor es la galopante burocratización de la universidad, esa fe tecnocrática en que una reglamentación cada vez más pletórica y unas constantes evaluaciones mejorarán la calidad de nuestro trabajo.

Gracias al profesor Eberenz por prestarse a ser entrevistado en el blog Nosolodeyod.

viernes, 27 de abril de 2012

La Feria de abril de Sevilla y la Historia del español

Con ánimo de investigación filológica esta semana he visitado la Feria de abril. Hace un buen tiempo de feria: soleado, agradable y con algo de brisa. Es también un momento ideal para hablar del genitivo en latín, un tema que no para de comentarse en las casetas, como se puede deducir del nombre de esta, sita en la calle Ricardo Bombita (las calles de la Feria tienen nombre de torero):  Domus Romanorum o 'casa de los romanos'.
 ROMANORUM es genitivo plural en latín, una lengua con casos, donde la terminación de las palabras definía su papel sintáctico. Tal sistema se perdió en la génesis de las lenguas romances, que reemplazaron generalmente casos por preposiciones, por ejemplo, en lugar del genitivo empleamos estructuras con de: FERIA APRILIS se hubiera llamado en latín lo que es hoy Feria de abril.
En esta foto estoy reflexionando
en la Feria sobre el latín vulgar
Y no solo hemos barrido el sistema de casos, hemos perdido otras cosas latinas. También tema recurrente sobre el que se conversa en el albero sevillano es la pérdida léxica ocurrida en latín vulgar. Pensemos que hoy ya no decimos DOMUS sino casa. DOMUS era la palabra convencional para ‘casa’ en latín, mientras que CASA era una construcción menos elaborada: una cabaña (¡o una caseta de la Feria!, al fin y al cabo las casetas son estructuras efímeras) eran CASAS en latín. En un fenómeno típico del latín vulgar, este par léxico se redistribuyó de forma que se hizo forma general justamente la palabra que aludía a la realidad menos refinada, perdiéndose la otra. Así, DOMUS no ha dejado herencia en español, más allá de algún derivado.
Los cambios lingüísticos sobrevenidos en latín vulgar inquietan mucho en mi ciudad; como pude comprobar en la Feria, unos bailan sevillanas para celebrar el triunfo de las preposiciones en tanto que otros pasean a caballo por ver si hallan un resto de caso locativo en alguna esquina. Luego están quienes se encuentran anclados en el pasado, como los de DOMUS ROMANORUM o como muchos otros que se encuentran fuera de la Feria. Deja tu comentario y olé.
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Con ánimo de investigación filológica esta semana he visitado la Feria de abril. Hace un buen tiempo de feria: soleado, agradable y con algo de brisa. Es también un momento ideal para hablar del genitivo en latín, un tema que no para de comentarse en las casetas, como se puede deducir del nombre de esta, sita en la calle Ricardo Bombita (las calles de la Feria tienen nombre de torero):  Domus Romanorum o 'casa de los romanos'.
 ROMANORUM es genitivo plural en latín, una lengua con casos, donde la terminación de las palabras definía su papel sintáctico. Tal sistema se perdió en la génesis de las lenguas romances, que reemplazaron generalmente casos por preposiciones, por ejemplo, en lugar del genitivo empleamos estructuras con de: FERIA APRILIS se hubiera llamado en latín lo que es hoy Feria de abril.
En esta foto estoy reflexionando
en la Feria sobre el latín vulgar
Y no solo hemos barrido el sistema de casos, hemos perdido otras cosas latinas. También tema recurrente sobre el que se conversa en el albero sevillano es la pérdida léxica ocurrida en latín vulgar. Pensemos que hoy ya no decimos DOMUS sino casa. DOMUS era la palabra convencional para ‘casa’ en latín, mientras que CASA era una construcción menos elaborada: una cabaña (¡o una caseta de la Feria!, al fin y al cabo las casetas son estructuras efímeras) eran CASAS en latín. En un fenómeno típico del latín vulgar, este par léxico se redistribuyó de forma que se hizo forma general justamente la palabra que aludía a la realidad menos refinada, perdiéndose la otra. Así, DOMUS no ha dejado herencia en español, más allá de algún derivado.
Los cambios lingüísticos sobrevenidos en latín vulgar inquietan mucho en mi ciudad; como pude comprobar en la Feria, unos bailan sevillanas para celebrar el triunfo de las preposiciones en tanto que otros pasean a caballo por ver si hallan un resto de caso locativo en alguna esquina. Luego están quienes se encuentran anclados en el pasado, como los de DOMUS ROMANORUM o como muchos otros que se encuentran fuera de la Feria. Deja tu comentario y olé.