viernes, 20 de enero de 2012

Desintoxicación

¿Serías tú capaz de discernir
los hemistiquios en el beso último
de dos amantes, y ponerle acentos
al silencio sutil de sus pupilas?
¿Qué humana ortografía serviría
para ese ladrido que a lo lejos
se oye en plena noche o para el pulso
que late en todo astro, incluso muerto?
Dime con qué alfabeto se transcribe
el sueño de la vida,
dímelo sin palabras, que son merma,
sin rima, acentos, sin medida,
y luego, habla.

(Andrés Trapiello, fragmento del poema “Habla”, Un sueño en otro).
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¿Serías tú capaz de discernir
los hemistiquios en el beso último
de dos amantes, y ponerle acentos
al silencio sutil de sus pupilas?
¿Qué humana ortografía serviría
para ese ladrido que a lo lejos
se oye en plena noche o para el pulso
que late en todo astro, incluso muerto?
Dime con qué alfabeto se transcribe
el sueño de la vida,
dímelo sin palabras, que son merma,
sin rima, acentos, sin medida,
y luego, habla.

(Andrés Trapiello, fragmento del poema “Habla”, Un sueño en otro).

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Sugerente propuesta para expresar la semántica de lo inefable. ¡Hurra por Trapiello!
Lola, hace unos días que alterno la lectura de mis dos historias de la lengua (la de Alatorre y la de Lapesa) con los post de "No solo de yod..."
Que los duendes de la red me hayan confiado este feliz regalo de la blogoesfera no es fruto de la casualidad, pues la nostalgia me devuelve una y otra vez a la mágica andadura del español desde las Glosas hasta la actualidad. Nunca me canso de recorrer ese peregrinaje de nuestra lengua a través del tiempo. Soy como un adolescente que necesita volver a escuchar una y otra vez, y con la misma emoción, su canción preferida.
¡Gracias por reconfortarnos con este rincón alejado del "mundanal ruido"!

David

LPR dijo...

Gracias por tus palabras. Hay "infoxicación" (saturación de información en la red) e intoxicación, pero yo también encuentro en las letras y los libros que ellas forman la manera de purificarme.

Angelus-Ruy dijo...

Trapiello y su dardo en el alma

Laura dijo...

Me muero..

ana dijo...

Pero, ¿qué es la yod?

Patricia Manzano dijo...

No lo conocía y me ha encantado. Gracias, Lola, por compartir con nosotros este fragmento de "escarmiento no intencionado" por parte de su autor a la sobrecarga informativa en la red, mucha sin contrastar, y eso me arde la sangre.
De nuevo, ¡GRACIAS!

Anónimo dijo...

Qué bonito, eso es lo que necesitaba yo, un poquito de poesía en esta vida tan prosaica que arrastro estudiando para los exámenes...Aquí entre mis apuntes he encontrado una joyita de estas divertidas que te alegran cuando estás harto de estudiar:
"GUAY es forma de lamento medieval, no sabemos si es el mismo GUAY que el de los ´80 de GUAY DEL PARAGUAY. GUAY se documenta en el S.XVI por última vez, y luego no se documenta hasta el S.XX. Hay quien opina que este último es un préstamo de la gente que se`bajaba al moro´..."

LPR dijo...

Mira esta antigua entrada
http://www.nosolodeyod.com/2011/02/guay-para-quejarse.html

Pepelu dijo...

Gracias, Lola, a lo mejor pongo esa información en algún sitio por el exámen :-)
Pero bueno, ¿entonces por qué Lapesa coloca GUAY entre las interjecciones de origen árabe en su Historia de la Lengua Española, V,9?

Ricardo leon dijo...

Navegando por la morralla en la que se ha quedado la lengua española
entre los usuarios de internet,da gusto encontrarse con textos que se puedan leer

Uranía Kúmi dijo...

!Qué bonito! No obstante, yo me quedo con ¨Escribo (o hablo en mi caso) luego existo¨, Descartes

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