viernes, 21 de septiembre de 2012

¡Tápate las piernas!

Se ve que en el siglo XV el calor toledano hacía que algunos se aliviasen estando fresquitos debajo de la túnica. El 9 de octubre de 1479, en Toledo se dictó una Ordenaçión sobre los canónigos que andan descubiertas las piernas. Y decía así:

En el cabildo IX de octubre de LXXIX los dichos señores capitularmente ayuntados ovieron fabla e prática diziendo que se dizía que algunas personas entre ellos no traían calças ni borzeguís quando salían de sus casas, e traían las piernas descubiertas, de lo qual se murmurava e presençiava por personas legas que lo veían, e por evitarlo, en adelante ordenaron e mandaron que de oy en adelante qualquier canonigo que saliere de su casa, a pies o cavalgando las piernas desnudas syn calças o borzeguís, e se sopiere por qualquier manera, que de su prebenda e renta se tome dinero para comprar las calças o borzeguís, e mas que dé a cada canonigo de los que presentes estovieren en la iglesia un par de calças de panno mayor fino (Actas Capitulares, I, f. 109r, Archivo catedralicio de Toledo, procedente de M. José Lop Otín, 2003, El cabildo catedralicio de Toledo en el siglo XV. Aspectos institucionales y sociológicos. Madrid, Fundación Ramón Areces, pág. 519).

Este espanto lleva
calzas y borceguíes.
Por los cuadros y las descripciones conocemos bien el mundo del vestido medieval, y tenemos la suerte de conservar algunos vestigios arqueológicos originales: os recomiendo visitar la galería virtual del Museo de Telas medievales de Burgos, que nos permite ver algo de las ropas de entonces: cofias de niños, sayas, cinturones, espadas, almohadas.... Es cierto que muchas de las palabras de ese vocabulario de la ropa del Medievo se nos han perdido o han variado las realidades a las que nombran: seguro que tienes en casa unos borceguís (mira su significado) aunque no los llamas así o dices leotardos a las calzas medievales. Suenan lejanas voces como combinación, y son de otro lugar palabras como blúmer.
No te pregunto si llevas las piernas descubiertas como los canónigos de Toledo, pero ¿qué vocabulario de la indumentaria te parece tan viejo o tan nuevo que no es tuyo sino de tus abuelos o de tus conocidos más jóvenes? Vístete en condiciones y deja tu comentario...
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Se ve que en el siglo XV el calor toledano hacía que algunos se aliviasen estando fresquitos debajo de la túnica. El 9 de octubre de 1479, en Toledo se dictó una Ordenaçión sobre los canónigos que andan descubiertas las piernas. Y decía así:

En el cabildo IX de octubre de LXXIX los dichos señores capitularmente ayuntados ovieron fabla e prática diziendo que se dizía que algunas personas entre ellos no traían calças ni borzeguís quando salían de sus casas, e traían las piernas descubiertas, de lo qual se murmurava e presençiava por personas legas que lo veían, e por evitarlo, en adelante ordenaron e mandaron que de oy en adelante qualquier canonigo que saliere de su casa, a pies o cavalgando las piernas desnudas syn calças o borzeguís, e se sopiere por qualquier manera, que de su prebenda e renta se tome dinero para comprar las calças o borzeguís, e mas que dé a cada canonigo de los que presentes estovieren en la iglesia un par de calças de panno mayor fino (Actas Capitulares, I, f. 109r, Archivo catedralicio de Toledo, procedente de M. José Lop Otín, 2003, El cabildo catedralicio de Toledo en el siglo XV. Aspectos institucionales y sociológicos. Madrid, Fundación Ramón Areces, pág. 519).

Este espanto lleva
calzas y borceguíes.
Por los cuadros y las descripciones conocemos bien el mundo del vestido medieval, y tenemos la suerte de conservar algunos vestigios arqueológicos originales: os recomiendo visitar la galería virtual del Museo de Telas medievales de Burgos, que nos permite ver algo de las ropas de entonces: cofias de niños, sayas, cinturones, espadas, almohadas.... Es cierto que muchas de las palabras de ese vocabulario de la ropa del Medievo se nos han perdido o han variado las realidades a las que nombran: seguro que tienes en casa unos borceguís (mira su significado) aunque no los llamas así o dices leotardos a las calzas medievales. Suenan lejanas voces como combinación, y son de otro lugar palabras como blúmer.
No te pregunto si llevas las piernas descubiertas como los canónigos de Toledo, pero ¿qué vocabulario de la indumentaria te parece tan viejo o tan nuevo que no es tuyo sino de tus abuelos o de tus conocidos más jóvenes? Vístete en condiciones y deja tu comentario...

10 comentarios:

Antonio dijo...

Hola Lola, yo de pequeño escuchaba a mi madre y mi abuela hablar de la combinación, de la bajera y del sostén. Además, recuerdo que en verano me vestían con un niqui y en invierno con chamarreta.

Por cierto me encanta el texto.

Un saludo

LPR dijo...

¡Yo también he usado niqui! Es una adaptación española de camisetas tipo polo (la historia de por qué de niqui hemos pasado a polo está aquí http://yaestaellistoquetodolosabe.lacoctelera.net/post/2009/04/23/por-a-polos-prenda-vestir-se-les-llamaban-o-se).
Y sí, querido Antonio, yo sigo usando "chamarreta". Y me suenan tan rancias como los mítines políticos ochenteros que estaban llenos de ellas. ¡Un abrazo!

Angelus-Ruy dijo...

Supongo ( y creo que lo he escuchado) que la bajera son lo que yo llamo faldones, que hay que remeterse bien en los pantalones para no aparentar un cualquiera. Lo de niqui es así, de toa la vida, como diríamos. A mí siempre me ha llamado la atención lo de bambas-tenis-zapatillas (de deporte, o no).

Hace poco, con la compra de unas de marruecos, he comenzado a usar babuchas, antes siempre: zapatillas de de estar en casa ( o de paño, y eso que las de ahora son de piel).

Salud

Andrés dijo...

Recuerdo que en invierno, algunas veces, me ponían un gamberro, que era una especie de camiseta de interior de manga larga y cuello alto. El niqui también se usaba en mi casa, aunque como sinónimo de camiseta más que de polito(creo que nunca lo he llamado polo, para mí es un polito). También recuerdo a mi abuelo los días de mucho frío ponerse la pelliza.
Antes de que llegara el decathlon a nuestras vidas, los días de lluvia para ir al colegio, en vez de un anorak, nos ponían un impermeable y unas botas de agua. No sé muy bien si es sólo en Cataluña, pero allí a las botas de agua las llaman Katiuskas, que me parece un bonito nombre aunque demasiado señorial quizás para el calzado en sí. “Gugueleando” un poco he encontrado una posible etimología, y parece ser que proviene de una zarzuela estrenada en 1931 titulada Katiuska, el nombre de su protagonista, la cual usaba este tipo de calzado de goma durante la obra. Algo similar ocurrió, creo, con la mujer que soñaba que volvía a Manderley, y con la prenda de vestir que usaba, que terminó adquiriendo el nombre de rebeca, como el espíritu protagonista de la película de Hitchcock. Un saludo Lola. Y ¡vaya caló!, hablando de tanta ropa de abrigo desde Sevilla y en pleno veranillo del membrillo.

Pascual Garrido dijo...

Lola, un par de comentarios al hilo de lo que dice Andrés. Había en los setenta un anuncio televisivo de un impermeable, su marca era "Nortal". Bueno, pues un profesor tuve que los días de lluvia llegaba a clase y decía: Hoy hace tiempo de Nortal, ¿verdad? Y respecto a la zarzuela Katiuska, yo la vi con mis padres, recuerdo algunas romanzas, a lo mejor las interpretaba el gran Marcos Redondo, un ídolo de las madres. Saludos

LPR dijo...

Anorak, niqui, babuchas, rebeca... todo eso lo he usado. Pero ¿nortal? No lo conocía, y es de la época del meyba, el bañador masculino como aquel que Fraga usó para bañarse en Palomares para probar que el agua no era radicactiva. Meyba era (es aún)el nombre de la marca que los comercializaba.

Patricia Manzano dijo...

¡Hola! Pues yo recuerdo la 'pelliza' que usaba mi abuelo para ir a trabajar al campo cuando llegaba el más frío invierno. Actualmente, esa pelliza la utilizan algunos tíos míos para referirse a una exageración de abrigo, es decir, para decir, por ejemplo: "Anda que la pelliza que me llevas... ¡Ni que estuviéramos a -5ºC!".

:-) Saludos a todos :-)

Patricia

Anónimo dijo...

Hola Lola! Yo he crecido escuchando a mis abuelas hablar de enaguas cuando se referían a las faldas, o combinaciones. También utilizaban la palabra enagua para referirse a la ropa de la mesa. Yo creo que usaban esa palabra cada vez que se referían a todo lo que fuera parecido a una falda.
Un saludo.
Nuria

jaramos.g dijo...

Además de saber cuáles eran los "trapos" de épocas pasadas, me interesa también, o aún más, conocer los usos sociales en cuestiones de vestimenta: qué prendas eran las de diario, cuáles las de días festivos, las de actos oficiales, celebraciones (bodas, conciertos...). Ahora mismo soy ignorante en lo uno y en lo otro. Gracias por "hablarnos" de todo eso.

Aníbal dijo...

Una vez en víspera de reyes mi tía abuela entró en una tienda y preguntó a la joven dependienta una combinación. Ésta, contrariada, le responde: -¿Combinación de qué? ¿De lotería?

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