jueves, 31 de mayo de 2018

Instantáneas #35. Mayo 2018

Innsbruck (Austria)
Este mes de mayo ha tenido cinco semanas, cada una con sus citas filológicas. 
1. El mes empezó con una tribuna de opinión en El País, en la que hablé sobre la peligrosa posición de los anglicismos bullying y mobbing frente a la palabra acoso. La podéis leer aquí
2. Me entrevistó Gonzalo Gragera en la revista literaria Zenda (enlace aquí)
3. Viajé a Austria, a una preciosa ciudad incrustada en el valle de los Alpes, Innsbruck. Allí dicté la conferencia plenaria del congreso "Investigando las hablas andaluzas" organizado por Lorenzo García-Amaya, Jannis Harjus, Hanna Ruch y Nicholas Henriksen. Preparar esa conferencia me ha hecho estar varios meses dedicada a cuestiones de dialectología y gramática del español, y me ha gustado tanto que ya sé que voy a retomar esos temas en próximos congresos. 
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Innsbruck (Austria)
Este mes de mayo ha tenido cinco semanas, cada una con sus citas filológicas. 
1. El mes empezó con una tribuna de opinión en El País, en la que hablé sobre la peligrosa posición de los anglicismos bullying y mobbing frente a la palabra acoso. La podéis leer aquí
2. Me entrevistó Gonzalo Gragera en la revista literaria Zenda (enlace aquí)
3. Viajé a Austria, a una preciosa ciudad incrustada en el valle de los Alpes, Innsbruck. Allí dicté la conferencia plenaria del congreso "Investigando las hablas andaluzas" organizado por Lorenzo García-Amaya, Jannis Harjus, Hanna Ruch y Nicholas Henriksen. Preparar esa conferencia me ha hecho estar varios meses dedicada a cuestiones de dialectología y gramática del español, y me ha gustado tanto que ya sé que voy a retomar esos temas en próximos congresos. 

jueves, 17 de mayo de 2018

Por la yod al arte (VIII): los libros como abrigo

Varias veces en este blog he hablado de arte conceptual y, en concreto, de fotografía conceptual. De hecho, de esa disciplina se llenó el blog durante el tiempo que estuve trabajando con una serie temática que abandoné y que hoy recupero: por la yod al arte. Y vuelvo a ella porque estas fotografías del islandés Sigurdur Gudmundsson tienen los ingredientes que me gustan en esta clase de fotos. Me gustan porque la escenografía y las poses, en su escenario antiguo y en su calidad de fotos de los años setenta sin retoque digital, pierden pretenciosidad al verlas ahora, en 2018. Y me gustan porque son fotos que se pueden interpretar como el diálogo entre un hombre y una realidad. Reales sí, son los objetos y paisajes que nos rodean, y real es, al menos para mí, algo tan social como la lengua. Podéis ver más aquí.
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Varias veces en este blog he hablado de arte conceptual y, en concreto, de fotografía conceptual. De hecho, de esa disciplina se llenó el blog durante el tiempo que estuve trabajando con una serie temática que abandoné y que hoy recupero: por la yod al arte. Y vuelvo a ella porque estas fotografías del islandés Sigurdur Gudmundsson tienen los ingredientes que me gustan en esta clase de fotos. Me gustan porque la escenografía y las poses, en su escenario antiguo y en su calidad de fotos de los años setenta sin retoque digital, pierden pretenciosidad al verlas ahora, en 2018. Y me gustan porque son fotos que se pueden interpretar como el diálogo entre un hombre y una realidad. Reales sí, son los objetos y paisajes que nos rodean, y real es, al menos para mí, algo tan social como la lengua. Podéis ver más aquí.

miércoles, 25 de abril de 2018

Instantáneas #34. Abril 2018

Volvía hoy a casa pensando en que, mes tras mes, estas instantáneas que van apareciendo en el blog reflejan, como en un diario nada íntimo, las filologadas más relevantes que hago. En este mes de abril, como en otros, puedo contar que escribí en El País hablando de la expresión en plan y su uso en el lenguaje juvenil, así como de la vieja elle que una parte no yeísta de los hispanohablantes aún conserva. Podría explicar, y lo contaría con sincera alegría, que también colaboré con una sección del periódico que me encanta (De mamas & de papas) hablando de la adquisición del lenguaje. Podría hablar de entrevistas o de conferencias que fui a dar a algún sitio. Podría... Pero esta filología pública no reflejaría mi día a día ni mi filología privada, de casa. No permiten ninguna foto particularmente interesante para los lectores de este blog los actos que  llenan mi rutina y que son, en cambio, las cosas filológicas que más me gusta hacer. Ando investigando sobre gramática andaluza para una conferencia que doy próximamente en Austria, y esa investigación implica horas de lectura y anotación, por una parte, y horas de recolección de ejemplos, por otra. También estoy escribiendo un libro que espero terminar a final de este año 2018; me encanta el tema y el texto que estoy editando, pero voy lenta, y siento que estoy cosiendo un manto de kilómetros del que apenas llevo un centímetro bordado. No me desespero nada, porque ya sé, lo aprendí en mi tesis, que tras echar horas a un proyecto hay un día insospechado en que este es fruta madura, y cae hecho. Y junto con esos dos asuntos de investigación que me ocupan, estoy dirigiendo trabajos de fin de máster, atendiendo lo mejor que puedo a mis doctorandos, empezando a organizar un congreso y escribiendo para este blog.
De todo eso no hay foto, o quizá haya una dentro de meses o semanas, cuando (ojalá) los TFM y tesis se defiendan, los libros se terminen y las conferencias se pronuncien. Esas fotos y esos textos reflejarán entonces el logro pero no el trayecto, y es que a mí a estas alturas lo que me gusta más es el camino, la ruta y no tanto el colofón.  Por eso, cuando volvía hoy a casa, decidí que, al menos para este mes, esta entrada de instantáneas no enseñaría imágenes de final de meta. En esta entrada, la foto es el propio texto que escribo en el blog, un reflejo en chiquitito de todos los textos que he tecleado este mes y que siguen inacabados, estoy sosegadamente elaborando las próximas fotografías.

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Volvía hoy a casa pensando en que, mes tras mes, estas instantáneas que van apareciendo en el blog reflejan, como en un diario nada íntimo, las filologadas más relevantes que hago. En este mes de abril, como en otros, puedo contar que escribí en El País hablando de la expresión en plan y su uso en el lenguaje juvenil, así como de la vieja elle que una parte no yeísta de los hispanohablantes aún conserva. Podría explicar, y lo contaría con sincera alegría, que también colaboré con una sección del periódico que me encanta (De mamas & de papas) hablando de la adquisición del lenguaje. Podría hablar de entrevistas o de conferencias que fui a dar a algún sitio. Podría... Pero esta filología pública no reflejaría mi día a día ni mi filología privada, de casa. No permiten ninguna foto particularmente interesante para los lectores de este blog los actos que  llenan mi rutina y que son, en cambio, las cosas filológicas que más me gusta hacer. Ando investigando sobre gramática andaluza para una conferencia que doy próximamente en Austria, y esa investigación implica horas de lectura y anotación, por una parte, y horas de recolección de ejemplos, por otra. También estoy escribiendo un libro que espero terminar a final de este año 2018; me encanta el tema y el texto que estoy editando, pero voy lenta, y siento que estoy cosiendo un manto de kilómetros del que apenas llevo un centímetro bordado. No me desespero nada, porque ya sé, lo aprendí en mi tesis, que tras echar horas a un proyecto hay un día insospechado en que este es fruta madura, y cae hecho. Y junto con esos dos asuntos de investigación que me ocupan, estoy dirigiendo trabajos de fin de máster, atendiendo lo mejor que puedo a mis doctorandos, empezando a organizar un congreso y escribiendo para este blog.
De todo eso no hay foto, o quizá haya una dentro de meses o semanas, cuando (ojalá) los TFM y tesis se defiendan, los libros se terminen y las conferencias se pronuncien. Esas fotos y esos textos reflejarán entonces el logro pero no el trayecto, y es que a mí a estas alturas lo que me gusta más es el camino, la ruta y no tanto el colofón.  Por eso, cuando volvía hoy a casa, decidí que, al menos para este mes, esta entrada de instantáneas no enseñaría imágenes de final de meta. En esta entrada, la foto es el propio texto que escribo en el blog, un reflejo en chiquitito de todos los textos que he tecleado este mes y que siguen inacabados, estoy sosegadamente elaborando las próximas fotografías.

martes, 10 de abril de 2018

Aprender a enseñar


El final del curso se empieza a vislumbrar. Para unos será un curso más que se acaba y para otros será el fin del grado, el fin del máster, el fin de la preparación de unas oposiciones. Hoy os recomiendo en el blog un curso que puede serviros para abrir nuevos horizontes, para preparar en el currículum una estancia fuera de España como profesor, para probar si os gusta o no la experiencia de dar clases de español como lengua extranjera y decidir a partir de ahí la posible realización de un máster... Es un curso de referencia dentro de su ámbito, avalado por años de continuidad y un éxito constante de matrículas.
En septiembre y durante tres semanas se organiza en la Universidad de Sevilla, y con la homologación de una institución estatal como el Instituto Cervantes, el Curso de Formación para Profesores de Español como L2. Son ya dieciocho años los que llevamos organizando este curso, aunque este año yo me estreno como directora tras una larga etapa en que ha ejercido como tal mi compañera Eva Bravo. 
Déjame que te cuente cómo se organiza el curso: son tres semanas de clase (eliges el turno: o mañana o tarde) y luego una fase de prácticas (eliges hacer un trabajo en forma de unidad didáctica o ejercer haciendo prácticas en alguna academia o centro de enseñanza); el profesorado pertenece a diversas universidades y centros de enseñanza españoles. Puedes preinscribirte e informarte en este enlace o en el correo electrónico: cursol2@us.es 
Me encantará verte por Sevilla en septiembre y saber que vas a terminar el curso con una buena formación introductoria y un título bajo el brazo para lanzarte a trabajar como lector, auxiliar de conversación o profe de español por el mundo.
Las oportunidades hay que crearlas. ¿Quieres crearte una?

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El final del curso se empieza a vislumbrar. Para unos será un curso más que se acaba y para otros será el fin del grado, el fin del máster, el fin de la preparación de unas oposiciones. Hoy os recomiendo en el blog un curso que puede serviros para abrir nuevos horizontes, para preparar en el currículum una estancia fuera de España como profesor, para probar si os gusta o no la experiencia de dar clases de español como lengua extranjera y decidir a partir de ahí la posible realización de un máster... Es un curso de referencia dentro de su ámbito, avalado por años de continuidad y un éxito constante de matrículas.
En septiembre y durante tres semanas se organiza en la Universidad de Sevilla, y con la homologación de una institución estatal como el Instituto Cervantes, el Curso de Formación para Profesores de Español como L2. Son ya dieciocho años los que llevamos organizando este curso, aunque este año yo me estreno como directora tras una larga etapa en que ha ejercido como tal mi compañera Eva Bravo. 
Déjame que te cuente cómo se organiza el curso: son tres semanas de clase (eliges el turno: o mañana o tarde) y luego una fase de prácticas (eliges hacer un trabajo en forma de unidad didáctica o ejercer haciendo prácticas en alguna academia o centro de enseñanza); el profesorado pertenece a diversas universidades y centros de enseñanza españoles. Puedes preinscribirte e informarte en este enlace o en el correo electrónico: cursol2@us.es 
Me encantará verte por Sevilla en septiembre y saber que vas a terminar el curso con una buena formación introductoria y un título bajo el brazo para lanzarte a trabajar como lector, auxiliar de conversación o profe de español por el mundo.
Las oportunidades hay que crearlas. ¿Quieres crearte una?

miércoles, 28 de marzo de 2018

Instantáneas #33. Marzo 2018


El tribunal estuvo compuesto por
Álvaro Octavio de Toledo, M. Jesús Torrens, Belén Almeida,
Cristina Moya y Florencio del Barrio
Es víspera de Madrugá y voy murmurando de fondo por la casa unos versos de un poema que cité hace tiempo aquí (“Viernes Santo” de Javier Salvago): “La misma luna, el mismo / perfume del naranjo / aromando las calles, / donde la vida estalla”. Los ciclos nos hacen entender el mundo, comprender los cambios de tiempo y ascenderlos, si ello nos complace, a categoría de rito. La vida universitaria es fuertemente cíclica: todos los septiembres empieza, todos los junios acaba; “adoptas” a un estudiante como investigador para guiarlo en su tesis, y luego termina y ha de empezar a buscar su lugar en el mundo. Los textos también tienen su ciclo, desde que los empiezas escribiendo ideas hasta que, una vez terminados, lo dejas dormir unos días antes de lanzarlos a que empiecen a navegar en la lectura ajena. La rutina, que a otros atrofia y disgusta, a mí me serena y me abraza. Me gustan los ciclos.
Hoy miro hacia atrás y veo que este marzo ha terminado justamente con los cierres de algunos ciclos y la apertura de otros nuevos. De los ciclos que se cierran os doy cuenta aquí:
-La tesis de mi discípulo Jaime González se defendió el 5 de marzo. Obtuvo un sobresaliente cum laude y la concesión de mención internacional. 
Quiero explicar, para el público no universitario que lee este blog, que esa internacionalidad se otorga si el periodo de realización de la tesis incluye una estancia prolongada en una universidad no española y si la propia defensa se hace parcialmente en una lengua no española (en el caso de Jaime, fue el francés). Cada tesis tiene su dificultad, y todas hacen sufrir a los doctorandos durante su realización. El día de la defensa es de celebración, de alegría, de satisfacciones... y es muy agradable ver que, después de la tesis, ya no tienes a un becario sino a un compañero con quien trabajar.
-Publiqué con ocasión del día 8 de marzo una tribuna de opinión en El País dedicada a las mujeres filólogas que han quedado sepultadas en nuestra memoria. La enlazo aquí.
-Dediqué las piezas de divulgación lingüística de este mes en El País-Verne a desmontar falsedades, como el mito de que la palabra almóndiga es recomendada por la RAE (se puede leer aquí); en la segunda pieza (esta), traté de atacar otros prejuicios lingüísticos que podemos derrumbar simplemente atendiendo a la historia del español, en concreto, mirando los nombres de los colores.
-Para terminar, una convocatoria: el día 11 de abril impartiré por invitación de la Unión de Correctores del Español, un seminario virtual sobre leísmo, laísmo y loísmo. Os podéis apuntar aquí.
Buena suerte en todos vuestros ciclos y aventuras.

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El tribunal estuvo compuesto por
Álvaro Octavio de Toledo, M. Jesús Torrens, Belén Almeida,
Cristina Moya y Florencio del Barrio
Es víspera de Madrugá y voy murmurando de fondo por la casa unos versos de un poema que cité hace tiempo aquí (“Viernes Santo” de Javier Salvago): “La misma luna, el mismo / perfume del naranjo / aromando las calles, / donde la vida estalla”. Los ciclos nos hacen entender el mundo, comprender los cambios de tiempo y ascenderlos, si ello nos complace, a categoría de rito. La vida universitaria es fuertemente cíclica: todos los septiembres empieza, todos los junios acaba; “adoptas” a un estudiante como investigador para guiarlo en su tesis, y luego termina y ha de empezar a buscar su lugar en el mundo. Los textos también tienen su ciclo, desde que los empiezas escribiendo ideas hasta que, una vez terminados, lo dejas dormir unos días antes de lanzarlos a que empiecen a navegar en la lectura ajena. La rutina, que a otros atrofia y disgusta, a mí me serena y me abraza. Me gustan los ciclos.
Hoy miro hacia atrás y veo que este marzo ha terminado justamente con los cierres de algunos ciclos y la apertura de otros nuevos. De los ciclos que se cierran os doy cuenta aquí:
-La tesis de mi discípulo Jaime González se defendió el 5 de marzo. Obtuvo un sobresaliente cum laude y la concesión de mención internacional. 
Quiero explicar, para el público no universitario que lee este blog, que esa internacionalidad se otorga si el periodo de realización de la tesis incluye una estancia prolongada en una universidad no española y si la propia defensa se hace parcialmente en una lengua no española (en el caso de Jaime, fue el francés). Cada tesis tiene su dificultad, y todas hacen sufrir a los doctorandos durante su realización. El día de la defensa es de celebración, de alegría, de satisfacciones... y es muy agradable ver que, después de la tesis, ya no tienes a un becario sino a un compañero con quien trabajar.
-Publiqué con ocasión del día 8 de marzo una tribuna de opinión en El País dedicada a las mujeres filólogas que han quedado sepultadas en nuestra memoria. La enlazo aquí.
-Dediqué las piezas de divulgación lingüística de este mes en El País-Verne a desmontar falsedades, como el mito de que la palabra almóndiga es recomendada por la RAE (se puede leer aquí); en la segunda pieza (esta), traté de atacar otros prejuicios lingüísticos que podemos derrumbar simplemente atendiendo a la historia del español, en concreto, mirando los nombres de los colores.
-Para terminar, una convocatoria: el día 11 de abril impartiré por invitación de la Unión de Correctores del Español, un seminario virtual sobre leísmo, laísmo y loísmo. Os podéis apuntar aquí.
Buena suerte en todos vuestros ciclos y aventuras.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Los alumnos de Alba


Una imagen que repito mucho para que se entienda qué significa para un autor escribir un libro es la de la botella con mensaje que se lanza al mar. Eso de echar botellas al agua es un acto bastante incívico, pero lo de escribir un libro, sin ser incívico, se parece bastante. Una escribe, los editores publican y ya el libro solo vuelve en forma de algo tan frío como las cifras de ventas o en forma de algo tan cálido como los mensajes de los lectores, que agradezco y contesto cuando puedo. 
De todos los mensajes que me llegan, tengo debilidad por los que vienen del profesorado de Secundaria. Ya sabéis que en España es un sector muy castigado salarial y administrativamente, sometido a legislaciones cambiantes y atrapado en una faralla terminológica y burocrática difícil de desenredar. Por ello, valoro mucho su entusiasmo vocacional y su inquietud por seguir formándose y formando a los alumnos. A veces me cuentan que han llevado a sus clases algún texto o un vídeo mío para que sus alumnos lo comenten. Otras veces han ido más allá del comentario y han hecho una actividad de creación con los estudiantes.
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Una imagen que repito mucho para que se entienda qué significa para un autor escribir un libro es la de la botella con mensaje que se lanza al mar. Eso de echar botellas al agua es un acto bastante incívico, pero lo de escribir un libro, sin ser incívico, se parece bastante. Una escribe, los editores publican y ya el libro solo vuelve en forma de algo tan frío como las cifras de ventas o en forma de algo tan cálido como los mensajes de los lectores, que agradezco y contesto cuando puedo. 
De todos los mensajes que me llegan, tengo debilidad por los que vienen del profesorado de Secundaria. Ya sabéis que en España es un sector muy castigado salarial y administrativamente, sometido a legislaciones cambiantes y atrapado en una faralla terminológica y burocrática difícil de desenredar. Por ello, valoro mucho su entusiasmo vocacional y su inquietud por seguir formándose y formando a los alumnos. A veces me cuentan que han llevado a sus clases algún texto o un vídeo mío para que sus alumnos lo comenten. Otras veces han ido más allá del comentario y han hecho una actividad de creación con los estudiantes.

miércoles, 28 de febrero de 2018

Instantáneas #32. Febrero 2018

Se acabó febrero y me dejó estas instantáneas:
-Tuve reunión en Madrid en El País. Me gustó mucho la sede del periódico, el ambiente de la redacción y la tilde azul. 

-Apareció un número monográfico sobre el Quijote en la enseñanza de ELE coordinado por los profesores Daniel Sáez Rivera y María Sancho Pascual. En él se contiene un artículo mío sobre cómo se actualiza la lengua de Cervantes y se mantiene o no cierta cota de lengua antigua en las adaptaciones que se hacen de la obra. Está en descarga libre aquí, en mi web.
-Visitó Sevilla nuestro enlace en República Checa, Ivo Buzek. Ya os he hablado otras veces de la estupenda oportunidad que es la Universidad de Brno como destino para irse de Erasmus: lugar manejable, asequible en precios, profesorado de calidad... ¡Todos a Brno! En la foto estoy entre Ivo Buzek y Jaime González, miembro de Historia15 que se nos doctora en menos de una semana.

-Mis artículos para Verne-El País este mes han tratado sobre una falta de ortografía que no era falta (la palabra "trasporte" escrita así por el ayuntamiento de Bailén: se puede leer aquí) y sobre las raíces fonéticas e históricas de esa vocal intrusa que meten algunos cantantes al interpretar (se tituló conocérete fue una suérete). Me encantará que los leáis.
Termino ya. Te hablo desde febrero y desde siempre. Escribo esta entrada un 28 de febrero, día de Andalucía; en una jornada festiva y lluviosa como esta, encaja bien el recogimiento, sentarse a estudiar, ponerse a leer, a corregir; redactar las instantáneas del blog y hacerlo con una música que se ajuste en forma a este momento. Suena ahora de fondo en el despacho esto de Mayte Martín cantando unos versos de Manuel Alcántara: Yo tuve el corazón capaz de lluvia, ocurría febrero con sus alas.
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Se acabó febrero y me dejó estas instantáneas:
-Tuve reunión en Madrid en El País. Me gustó mucho la sede del periódico, el ambiente de la redacción y la tilde azul. 

-Apareció un número monográfico sobre el Quijote en la enseñanza de ELE coordinado por los profesores Daniel Sáez Rivera y María Sancho Pascual. En él se contiene un artículo mío sobre cómo se actualiza la lengua de Cervantes y se mantiene o no cierta cota de lengua antigua en las adaptaciones que se hacen de la obra. Está en descarga libre aquí, en mi web.
-Visitó Sevilla nuestro enlace en República Checa, Ivo Buzek. Ya os he hablado otras veces de la estupenda oportunidad que es la Universidad de Brno como destino para irse de Erasmus: lugar manejable, asequible en precios, profesorado de calidad... ¡Todos a Brno! En la foto estoy entre Ivo Buzek y Jaime González, miembro de Historia15 que se nos doctora en menos de una semana.

-Mis artículos para Verne-El País este mes han tratado sobre una falta de ortografía que no era falta (la palabra "trasporte" escrita así por el ayuntamiento de Bailén: se puede leer aquí) y sobre las raíces fonéticas e históricas de esa vocal intrusa que meten algunos cantantes al interpretar (se tituló conocérete fue una suérete). Me encantará que los leáis.
Termino ya. Te hablo desde febrero y desde siempre. Escribo esta entrada un 28 de febrero, día de Andalucía; en una jornada festiva y lluviosa como esta, encaja bien el recogimiento, sentarse a estudiar, ponerse a leer, a corregir; redactar las instantáneas del blog y hacerlo con una música que se ajuste en forma a este momento. Suena ahora de fondo en el despacho esto de Mayte Martín cantando unos versos de Manuel Alcántara: Yo tuve el corazón capaz de lluvia, ocurría febrero con sus alas.

miércoles, 21 de febrero de 2018

Dos citas sobre la lengua

Siguen dos citas, una del XV y otra del XVI, para que os acompañen en esta segunda quincena de febrero. La del XV está en boca de Alonso de Cartagena dentro de la Questión fecha por el noble marqués de Santillana:

Tanta es ya la mudança de las palabras que en muchas cosas fallaredes que se muda el tajo del fablar como el de las ropas. 

La del XVI es de Bernardo Pérez de Chinchón, traductor de Erasmo, que dice de la facultad de hablar:

Ella sola es el engrudo, la liga, el ñudo que ata, sustenta y govierna a todo el linage humano.

Es precioso que algo que muda y cambia tanto (la lengua) sea también lo que (ya no lengua sino lenguaje) más nos puede unir. Estoy maravillosamente atrapada en la edición de un texto renacentista.  Es apasionante. Sé que me entendéis.
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Siguen dos citas, una del XV y otra del XVI, para que os acompañen en esta segunda quincena de febrero. La del XV está en boca de Alonso de Cartagena dentro de la Questión fecha por el noble marqués de Santillana:

Tanta es ya la mudança de las palabras que en muchas cosas fallaredes que se muda el tajo del fablar como el de las ropas. 

La del XVI es de Bernardo Pérez de Chinchón, traductor de Erasmo, que dice de la facultad de hablar:

Ella sola es el engrudo, la liga, el ñudo que ata, sustenta y govierna a todo el linage humano.

Es precioso que algo que muda y cambia tanto (la lengua) sea también lo que (ya no lengua sino lenguaje) más nos puede unir. Estoy maravillosamente atrapada en la edición de un texto renacentista.  Es apasionante. Sé que me entendéis.

miércoles, 31 de enero de 2018

Instantáneas #31. Enero 2018

Con otras dos profesoras participantes,
Ana Estrada y Carlota de Benito
¡Que se termina enero! ¿Qué habéis hecho este mes? La Filología me ha dado estas imágenes que comparto:
1.Participé en el curso para doctorandos “Abriendo líneas en el pasado del español” (ALPES) que organizó la Universidad de Zúrich para sus estudiantes de tesis y máster y también para otros doctorandos internacionales. Y lo llamativo es que el curso no se celebró en la propia ciudad de Zúrich, sino en una estación de esquí, Kandersteg, situada al pie de los Alpes. Agradezco a los organizadores, Johannes Kabatek en colaboración con Mónica Castillo, ambos catedráticos de universidades suizas, que me invitaran a presentar allí una ponencia sobre el estudio de lo hablado en la historia del español.
2. Mis artículos en El País han versado últimamente sobre algunas cuestiones que suponen clásicas preguntas que nos hacen a los filólogos. ¿Se pronuncian de forma distinta la B y la V? Di la respuesta en este artículo titulado “Te juro que la b y la v se pronuncian igual”. Otra pregunta: ¿solo son leístas los del centro y norte de España? La respuesta es no y lo explico aquí: “Eres leísta y no lo sabes”. También escribí sobre los nombres navideños y sobre los diminutivos del español, de los que se podría decir algo como “dime qué diminutivo usas y te diré de dónde eres”.

Jaime, sus dos volúmenes de tesis y yo
3. Se terminó y depositó la última tesis que he dirigido, realizada por el becario de investigación Jaime González Gómez. La tesis rescata, edita por primera vez y estudia lingüísticamente de forma contrastiva cuatro manuscritos, dos en italiano y dos en castellano, que en el siglo XV dieron a conocer en Castilla la obra del historiador griego Polibio sobre la Primera Guerra Púnica. Ya es la cuarta tesis que dirijo, pero cada tesis, cada doctorando, tiene su historia, que se entiende y cobra sentido cuando llega este dulce momento en que se da por finalizado el trabajo. Tengo mucha fortuna de poder contar con doctorandos, me obligan a trascender la investigación propia y me rejuvenecen un poco cuando en sus cuitas y retos me recuerdo a mí misma con unos años menos.
4. Y para terminar, y como ya empieza a ser tradición: Una lengua muy muy larga, que sigue teniendo vida propia en los medios. Me entrevistaron en la contraportada El Mundo (lo podéis ver aquí). Gracias a un compañero de trabajo que me dio el aviso, supe que habían hablado también largamente de mi libro divulgativo en el programa de RNE “La víspera del infinito” (se puede escuchar aquí a partir del minuto 27,40). Y cito aparte, porque me apetece e ilusiona hacerlo, la entrevista que me hicieron dos chicos del IES Heliche del pueblo sevillano de Olivares (Álvaro Domínguez y Lucía Rivera) para el periódico que vocacionalmente coordina su profesora de lengua, Amparo Begines. Es una tarea admirable y poco valorada por la instituciones la que se hace desde los institutos de secundaria.

Espero que tengáis un mes de febrero lleno de salud y serenidad. De la Historia de la Lengua nos seguiremos ocupando por aquí. 
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Con otras dos profesoras participantes,
Ana Estrada y Carlota de Benito
¡Que se termina enero! ¿Qué habéis hecho este mes? La Filología me ha dado estas imágenes que comparto:
1.Participé en el curso para doctorandos “Abriendo líneas en el pasado del español” (ALPES) que organizó la Universidad de Zúrich para sus estudiantes de tesis y máster y también para otros doctorandos internacionales. Y lo llamativo es que el curso no se celebró en la propia ciudad de Zúrich, sino en una estación de esquí, Kandersteg, situada al pie de los Alpes. Agradezco a los organizadores, Johannes Kabatek en colaboración con Mónica Castillo, ambos catedráticos de universidades suizas, que me invitaran a presentar allí una ponencia sobre el estudio de lo hablado en la historia del español.
2. Mis artículos en El País han versado últimamente sobre algunas cuestiones que suponen clásicas preguntas que nos hacen a los filólogos. ¿Se pronuncian de forma distinta la B y la V? Di la respuesta en este artículo titulado “Te juro que la b y la v se pronuncian igual”. Otra pregunta: ¿solo son leístas los del centro y norte de España? La respuesta es no y lo explico aquí: “Eres leísta y no lo sabes”. También escribí sobre los nombres navideños y sobre los diminutivos del español, de los que se podría decir algo como “dime qué diminutivo usas y te diré de dónde eres”.

Jaime, sus dos volúmenes de tesis y yo
3. Se terminó y depositó la última tesis que he dirigido, realizada por el becario de investigación Jaime González Gómez. La tesis rescata, edita por primera vez y estudia lingüísticamente de forma contrastiva cuatro manuscritos, dos en italiano y dos en castellano, que en el siglo XV dieron a conocer en Castilla la obra del historiador griego Polibio sobre la Primera Guerra Púnica. Ya es la cuarta tesis que dirijo, pero cada tesis, cada doctorando, tiene su historia, que se entiende y cobra sentido cuando llega este dulce momento en que se da por finalizado el trabajo. Tengo mucha fortuna de poder contar con doctorandos, me obligan a trascender la investigación propia y me rejuvenecen un poco cuando en sus cuitas y retos me recuerdo a mí misma con unos años menos.
4. Y para terminar, y como ya empieza a ser tradición: Una lengua muy muy larga, que sigue teniendo vida propia en los medios. Me entrevistaron en la contraportada El Mundo (lo podéis ver aquí). Gracias a un compañero de trabajo que me dio el aviso, supe que habían hablado también largamente de mi libro divulgativo en el programa de RNE “La víspera del infinito” (se puede escuchar aquí a partir del minuto 27,40). Y cito aparte, porque me apetece e ilusiona hacerlo, la entrevista que me hicieron dos chicos del IES Heliche del pueblo sevillano de Olivares (Álvaro Domínguez y Lucía Rivera) para el periódico que vocacionalmente coordina su profesora de lengua, Amparo Begines. Es una tarea admirable y poco valorada por la instituciones la que se hace desde los institutos de secundaria.

Espero que tengáis un mes de febrero lleno de salud y serenidad. De la Historia de la Lengua nos seguiremos ocupando por aquí. 

lunes, 22 de enero de 2018

La peste

Se ha estrenado en Movistar hace unos días la serie "La peste", dirigida por Alberto Rodríguez y con guion de Rafael Cobos. Son sevillanos sus creadores, es sevillano su escenario (se ha rodado en enclaves de la capital y la provincia) y es sevillano su argumento: las epidemias de peste a finales del XVI, con el trasfondo del puerto, los barcos que venían de América y la heterodoxia religiosa que asomaba en una España que combatía a los protestantes. 
¿Habéis visto la serie? Sea la respuesta afirmativa o no, vengo a contaros por aquí que, dentro de los contenidos adicionales de "La peste", se ha rodado una batería de microrreportajes sobre la cultura, la vida y la intrahistoria de Andalucía en ese periodo. Participamos en ellos profesores de la Universidad de Sevilla y la Pablo de Olavide. Gracias a la invitación de Pedro Álvarez Molina, uno de los documentalistas de la serie, pude acercarme al ambiente de rodaje de esta producción tan interesante y participar en alguno de esos contenidos. Os enlazo algunos de esos reportajes aquí, como este  sobre la Biblia del oso (que es muy relevante en el argumento), este otro sobre las palabras que unen el puerto de Sevilla con los americanos; o estos sobre las mujeres, la imprenta, la germanía en el lenguaje de los genios y pícaros, ese otro sobre las culturas que convivían en la Sevilla del Quinientos... y hay alguno más que podéis ver en  esta web de contenido adicional de la serie así como en Youtube. Espero que os sean de utilidad.

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Se ha estrenado en Movistar hace unos días la serie "La peste", dirigida por Alberto Rodríguez y con guion de Rafael Cobos. Son sevillanos sus creadores, es sevillano su escenario (se ha rodado en enclaves de la capital y la provincia) y es sevillano su argumento: las epidemias de peste a finales del XVI, con el trasfondo del puerto, los barcos que venían de América y la heterodoxia religiosa que asomaba en una España que combatía a los protestantes. 
¿Habéis visto la serie? Sea la respuesta afirmativa o no, vengo a contaros por aquí que, dentro de los contenidos adicionales de "La peste", se ha rodado una batería de microrreportajes sobre la cultura, la vida y la intrahistoria de Andalucía en ese periodo. Participamos en ellos profesores de la Universidad de Sevilla y la Pablo de Olavide. Gracias a la invitación de Pedro Álvarez Molina, uno de los documentalistas de la serie, pude acercarme al ambiente de rodaje de esta producción tan interesante y participar en alguno de esos contenidos. Os enlazo algunos de esos reportajes aquí, como este  sobre la Biblia del oso (que es muy relevante en el argumento), este otro sobre las palabras que unen el puerto de Sevilla con los americanos; o estos sobre las mujeres, la imprenta, la germanía en el lenguaje de los genios y pícaros, ese otro sobre las culturas que convivían en la Sevilla del Quinientos... y hay alguno más que podéis ver en  esta web de contenido adicional de la serie así como en Youtube. Espero que os sean de utilidad.